miércoles, 23 de marzo de 2011

Comunicado de ASOPRESOS

Comunicado de ASOPRESOS
ante las últimas acciones que emprendieron
los estudiantes huelguistas

Antes que ná, buenas taldes pues lo coltés no quita lo valiente. Yo pol medio de la presente quiero dirigime a toda la coletividá de mis compatriota, convives y panaderías, además de al poco’e viejas chismosas esas de allá del barrio, a mi amá (a mi papá no, porque no sé quien jué) y al señol José el de la bodeguita de la esquina que se polta burda’e fino con nosotro cuando estamo libreta y les vamos a sacá un fiao. Ese mayol es calidá.

No le doy más a la sin güeso y paso a informales que debido a las últimas vainas que están haciendo esa cuelda’e sifrinitos que se la quieren da de duros, tiraos en la cera al frente del PENUDO, nos vemos en la obligación de escribí este comunicado y mandalo pa’ la prensa. Así mismo es, ¡No nos calamos más la balurdes de esos chamos, qué va!.

Primero que nada los tipos se ponen en güelga de hambre y que pa’ sacá de la cana a esos bichitos del Simonovi, el Pireli y el Masuco que ese si es un duro ¿ves?. Ese pana si es verdá que lo tienen aparte pero jué porque nosotro le dijimo a los tombos que por el bien de los que estabanos ya detenios lo dejara a el apalte, ¡que va con ese bichito ni pa’ la esquina!, ¡Sendo landro es ese tipo!

Pues bien, esos carajitos manitos blancas jamás han dicho ni pio pa’ que nos cambien las condiciones de vida que tenemos nosotros en estos antros, ¡Qué va, se ensucian la boca si dicen la palabra preso, se rayan con las carajitas!, ¡No, ellos se meten en peos es por los “detenidos”! ¡Por esos si vale la pena salí a protestá ves!, ¡Mariquito te dije ya!

¡Pues no nos calamos más esa injusticia mi pana! Ya nos quitaron la güelga de hambre que era el reculso con la que nosotro comenzabanos el conflicto cada vez que nos cambian de penal. ¡No joda, tu sabes lo arrecho que es que lo manden a uno pa’l Dorado y la familia de uno lejos -en Mérida o en Coro-, con lo pelabola que es no tenga ni pa’ mandános manque sea un tubito de pasta’e diente!, ¿Tú sabe lo trinca que es estar en una vaina en dónde lo que te quieren es matá, entiéndase quebrate de una o date por el chiquinei antes de matate?

Y entonce la cuerda’e mamitas esas sale a echá a perdé la vaina y se ponen de bandera a estar comiendo ahí ves, encimita de’onde están los chamos disque en güelga y se dejan cachá nada más y nada menos que por el bemba floja del Mario Silva que es una tumba pero abielta caballero ¿ves?.

¡Ajá, ya echaron a perdé una vaina que era como decí, la tabla de sarvación que uno tenía, ahora quién coño nos va a pará bolas cuando nos tiremos en una colchoneta a protestá!

¿Qué estaban haciendo las mamis esas? ¡pidiéndole plata al gobierno pa’ seguí en la guachafita!, ¿Qué paja es esa de que son estudiantes, si una semana antes de cada carnaval o de cada semana santa empiezan con la mariquera de la tiraera e’piedra pa’ que le den más días de vacaciones?, ¡No joda, pónganse a trabajá y dejen de chuleasen a sus viejos!, ¡Una parranda’e tipos que se han puesto viejos sin pasá ni una materia por año y me van a vení a cortá con ese vaso’e cartón de que son “estudiantes”!, ¿Me van a vení ustedes cuerda’e sifrinos a hablá de calidá?

¡No ves!, ¿Tú sabes por qué estoy yo aquí, no joda? Y me perdonan las malas palabras pero yo soy así ¿ves?, ¡Por bajar de la mula a una chama que venía subiendo las escaleras del barrio, y eso lo hice porque no tenía con que dale real a la Yuleisi pa’ que le comprara una lechita ahí al Yacson Rafael que es el carajito mío ves, y resulta que la jeva era una tomba encubielta y me sapeó! Entonces yo pal pote, pero la cuerda’e sifrinitos esos culito pelao saquean cuanta cava de reparto le pasa por la puerta a la universidá y entonces resulta que a ellos no los encanan porque y que están defendiendo la libertá y los sacan por televisión ¿ves?

¡Qué arrechera tengo mi pana, nosotros somo unos tipos serios mano! Cuando las vainas se ponen más duras y de verdá estamos a punto de que nos quiebren y cojan la cabeza de uno pa’ jugá futbolito en el patio del penal es que nos cosemos la boca porque ¡la pinga mi pana! Y entonces vuelve esta parranda de ¿cómo fue que les dijo el tipo este… el de la changallú? ¡Ah sí, lechuguitas y maripositas!, ¡que calidá es ese tipo, lo malo es que tiene voz de vieja, pero el tipo es un vacilón!.

¡Bien hecho que el tipo ese se los descargó!, ¡es que son unas jevitas! Dicen que se van a cosé la boca y terminan poniéndose un pirsin en la jeta y que pa’ no comé, ¡No joda!, ¿quieren aprendé a pasá hambre?, ¡entonces vénganse y pasan un tiempito aquí a la sombra con nosotro!, de pana, no tienen ni que quedáse a dormí, bueno aunque si se quedan más de uno va a está contento porque ya les tienen el ojo puesto a esas nalguitas, no ven que los panas de aquí del penal recortaron las fotos de los sifrinitos con el culito pelao y las pegaron en la pared de la celda y los bichos se las bucean ¡Ajá!

¡Bue lo cierto es que si eso es coserse la boca, entonces yo soy bambi, el venaito ese que se le murió su mamá!

¡Los tipos son tan chimbos, que ta’ clarito que con esa verga pueden comé!, y los tipos ponen carita de que tan muertos de hambre… ¡No se podrán comé un cachito pero por ahí les cabe un tequeñito, una pastica, un mordisquito a un muslito’e pollo, una sopita mayi o un teterito de enchure! ¡No me jodas!

¿Ahora que vamos a hacer nosotros? Cada vez que tengamos culebra con otros bichitos de esos que nos mandan pa’ca, o que el retardo procesal nos ponga a pagar más cana de la que debemos, o cuando no nos dejen pasá a la tierna pa’ dale como es en la visita conyugal, o cuando le metan er’deo a la vieja de uno por todos los güecos porque y que trae droga encaletá, ¿Ahora qué vamos a hacé? ¿Será que ustedes cuerda de jevitas van a venir a ver por nosotros?, ¿Será que ustedes se van a acordá que nosotros también somos gente, y que por está sometidos, privados de libertá estamos en desventaja, en eso que dice mi abogado en minusvalía, ustedes cuerda’e mar… nos van a vení a defendé? ¡Nojó!

¡Deja quieto que salgamos de este güeco pa’ que tu veas… los vamos a entrompá! Pero no con las manos o con una escupe candela, no, no tengan miedo mamis. Los vamos a enfrentá metiéndonos en una de esas misiones pa estudiá que ha puesto mi Comandante y dándole duro al estudio vamos a vé quien es quien, en igualdá de condiciones, no así como hasta ahorita, que ustedes si pueden estudiá y no quieren que los demás entremos a la universidá, a menos que sea de bedeles pa’ limpiales el piso o pa’ lavale los baños. ¡No mi pana, yo no soy ingeniero porque esa universidá que ustedes defienden no me dejó aprendé, ni siquiera me dejó pasá pa'dentro!, ¿Pero tú crees que si a mí me dan unas clasecitas con lo inventor que soy yo no voy a podé echá pa’lante? ¡Nojó, si a cada rato fabrico un chopo hasta con papel periódico, si hago una granada fragmentaria con una papa, que no inventaría yo si me dejaran estudiá!

Y no me pondría a perdé tiempo defendiendo malandrerías y a malandros como hacen ustedes, ¡no señor mano!. No ve que tengo ese carajito chiquito que tengo que hacé que eche pal ante pa’ que no sea como yo. ¡Qué va’o!

Pues si señoritos hijitos de papi y mami, yo Yoldan José Pérez en nombre de la Asociación de Presos de todas las cárceles y retenes de Venezuela ASOPRESO les hago una advertencia: si siguen jugando con nuestros métodos de lucha -casi que patentados- para estar cogiendo cámara ahí mientras tiran el paro, nos vamos a arrechá y de aquí vamos a salí piraos a entrompalos y a dales una zaparrapanda pa’ que aprendan a sé unos varones de verdá.

Dios y Federación. Firmas ilegibles.

domingo, 20 de marzo de 2011

Este Régimen nos tiene a Régimen

“En verdad nos la estamos comiendo.

Con esta huelga de hambre afirmamos el hecho de que, a este Régimen, no le aceptamos más migajas.

Ni que la luna fuera pan de horno para seguir tragándonos el cuento de que la anoréxica mesada que ganan nuestros profesores universitarios se acerca a la “dieta” que devengan los flamantes Diputados de la Asamblea Nacional. Las becas estudiantiles son un potingue, un caramelo que se le da a un niño para contentarlo. Por eso estamos en “pié” de lucha, ácidos como de limón.

Somos más peligrosos que un tetero piche. Tenemos hambre de justicia, por eso nos acostamos ante las puertas del PNUD y alzamos nuestros brazos gitanos, venezolanos, del mundo, en señal de protesta.

Nuestras manos enharinadas muestran la blancura de nuestras ideas y con nuestros deditos de mozzarella señalamos al Autócrata de Miraflores que nos pretende callar con un bozal de arepas.

Es cierto, Chávez nos cae gordo y es por eso que ya le clavamos el colmillo. El Gobierno con esta protesta entra en un ayuno de credibilidad ante la Comunidad Internacional. Ese Chávez de ahora en adelante será un convidado de piedra.

La crema y nata de la Sociedad Civil nos está apoyando, y aquí está presente el lomito de la dirigencia estudiantil, los mejores sesos al servicio de una causa noble.

Nosotros los estudiantes Manitos Blancas vamos a ser el condimento, el ingrediente secreto del aderezo que prepara el chef Ramos Allup para guisar a los integrantes de la Mesa de la Unidad. Esta vez no vamos a quedar como hallaca en Semana Santa.

Embriagados por el poder los viejitos de la Mesa, se engolosinan pensando en el 2012. No hay que chuparse los dedos, no se engañen, ya nosotros vimos y recordamos como cocinaron ustedes sus planchas para la Asamblea Nacional y nos dejaron a nosotros muertos de hambre.

Ahora, le vamos a sacar el jugo al Presidente, mientras vamos adobando a los patriarcas de la Unidad que esta vez serán el postre.

No se engañen, nuestra adicción a los cachitos puede ser superada. Vamos a llegar a las elecciones con candidatos nuestros bien marinados.

Las luchas de calle que hemos planteado son el bastimento que cargamos para nuestra proyección televisiva. Se está poniendo el caldo espeso.

Al llegar a Miraflores haremos un festín con las direcciones, un banquete con los ministerios, una orgía con las embajadas. Nos daremos una embuchada con los cargos mientras dejaremos a la vieja guardia y al chavismo muriendo de hambre.

Continuamos cocinando a fuego lento a todo el que quiera utilizarnos. Ahora el pimentón que estará presente en todos los estofados será el que nosotros cosechamos.

Es tan acertada nuestra estrategia que para estar más cerca del pueblo no nos identificamos con el croissant que es nuestro favorito, sino con ese bollo marginal que es el cachito. Pero a veces pecamos y cruzamos a la acera de en frente para degustar una hamburguesa en nuestro amado Burguer King.

Al llegar al poder como el tequeño Carmona, cambiaremos el escudo nacional por los Arcos Dorados, el Gloria al Bravo Pueblo lo vamos a sustituir por la canción “Cachito Cachito” pero en la versión de Nat King Cole que tiene ese fascinante acento gringo y físicamente se parece a Obama, ¡eso nos gratina!. El ave nacional ya no será el turpial si no el plumífero azul de twitter. También tenemos que planear algo para el pabellón… será cambiarlo por el pavo de Acción de Gracias. Y la torta Bejarana la supliremos por el pié de manzana.

No más pisar Miraflores nombraremos asesores a Ronald Mc Donald en el Ministerio de Alimentación, a Wendy en el de la Infancia y al Coronel Sanders en el Ministerio de la Defensa. En el Ministerio de Agricultura a John Deere y en el de Salud a Charles Pfizer, a Lilly o a Abbott. En el de Energía y Petróleo a alguien de la Shell de la Exxon o de Chevrón, y en el de Economía a un representante de ING o no, propongamos de una vez a Botín, mejor representante de la Banca no podremos encontrar.

¡Ya basta de arroz a la cubana, de ensalada rusa, del escabeche de Evo y de fumarnos una lumpia!, ¡Antes de caer en la inanición por regalarle el petróleo a los compinches tercermundistas del Autócrata de Miraflores, preferimos indigestarnos con Mac Donald’s!.

¿Que nos vieron comiendo cachitos?, ¡Pues mala leche! Peores vainas hacía Lusinchi y lo perdonaron. A Carlos Andrés Pérez le cantaron su papita, maní, tostón y vean cómo lo terminaron llorando. Nuestras acciones van a traer “cola”… ¡y de la negra!

Ya hay mucho chavista salivando comenzando por el Mario Silva y por su secuaz Jorge Amorín. Pero a ellos nos los vamos a comer vivos, nos los vamos a echar en caldo de ñame, los vamos a reemplazar por Bat Man y Robin… ¿escuchaste Joven Maravilla?

Hemos emprendido esta huelga de hambre no porque suframos de anorexia mental como se ha dicho. Embriagados por la televisión y su brillo, decidimos afilar nuestros dientes y ante la nutrida concurrencia que nos sigue desde la comodidad de sus casas, expondremos la sustancia de nuestras ideas. Estas se mueven como si fueran de gelatina pero es más por las secuelas del terremoto de Japón que por la inconsistencia de las mismas.

¿Para qué sirve tanto estudiar?, ¿De qué nos ha valido permanecer por décadas en la universidad, chuleando a nuestros padres y al Estado, si para ganar buen dinero y para ser famosos y postulables a algún cargo lo que teníamos que hacer era rostizarnos bajo el brillo de las luces, tirados en una pringue colchoneta recibiendo masajes en las nalguitas para que no nos vaya a dar pañalitis mientras las cámaras que nos aman nos convierten en el manjar de los televidentes?

¡Nadie podrá arruinar nuestra pijamada! La envidia de las hordas estudiantiles chavistas nos quiere convertir en el bocadillo del gobierno pero no, no podrán perjudicar nuestro picnic.

Carita de sufrimiento de día con el tapaboca puesto por si acaso se nos quedó algo de la cena entre los dientes y en la noche como hemos hecho todas las noche en toooodas las huelgas de hambre en las que hemos participado, nos metemos una buena papa y a descansar por que mañana volverá a aparecer Globovisión y le tenemos hambre a Carla Angola, ¡Grrrrrrr!.

En todo caso coleguitas esto es un jamón: ¡Buen Provecho!”

viernes, 21 de enero de 2011

Prefacio del poemario HAIZOO

A propósito del Haizoo

El Haiku es una de las más importantes formas de expresión poética japonesa, consiste en la conformación de versos de 17 sílabas distribuidas en tres unidades métricas de 5, 7 y 5 sonidos silábicos, respectivamente. En su brevedad expresiva el haiku es enteramente imagen, es la palabra haciéndose forma, un núcleo mínimo de poesía que, desposeído de toda accidentalidad, de todo lo retórico, de toda circunstancia histórica, de toda verbosidad e incluso de todo sentimiento, nos permite aislar el alma de la poesía convirtiéndola en una realidad espiritual, es decir el haiku es, sensación al desnudo.

El antepasado más antiguo del haiku del cual se tienen noticias es un poema breve denominado Katauta, verso de entre 19 y 17 sílabas cuya pauta de 5,7,7 ó 5,7,5 sílabas prefiguró lo que sería el patrón del haiku. A aquel le siguió el Mondoo, poema resultante de la unión de dos katauta, en donde la primera estrofa configuraba una pregunta mientras que la segunda constituía la respuesta del precedente.

Para el siglo VIII DC., aparecen tres tipos de versos dotados todos ellos del ya determinado juego de sílabas, ellos eran el Chooka, el Sedooka y el Tanka. Este último se convirtió en la forma poética dominante en Japón, mientras las demás entraron en decadencia. Debido a la popularidad alcanzada por el tanka hoy también se le conoce como Waka, término que literalmente se traduce como canción japonesa.

Del tanka nació el Renga vocablo que significa canción encadenada y el espíritu festivo del pueblo japonés se apoderó de él. Los enlaces de las estrofas se realizaban entre el Hooku (verso de arriba, de 5, 7 y 5 sílabas) y Geku (verso de abajo, de sólo 7 y 7 sílabas). Es decir, el hooku es entonces el primer verso, el eslabón de arranque de una larga cadena de versos conocida por el nombre de Haikai no renga o simplemente Haikai.

Haikai significa humor y de estas largas cadenas de versos que tenían mucho de juegos de ingenio, escritos en un lenguaje directo, chispeante, desenfadado y muchas veces colocado al borde de la vulgaridad, generalmente sólo se podían rescatar los tres primeros versos, porque eran los más fáciles de recordar y en la mayoría de los casos, los mejor logrados en cuanto a calidad literaria. Yamasaki Sôkan (1465-1553) y Arakida Moritake (1473-1549) lo popularizaron dándole a su vez cierto grado de refinamiento. Pero fue Matsuo Bashô (1644-1694) quien logró imprimir la dignidad y la profundidad necesarias al hooku como para pensar en su independencia.

Gradualmente el hooku fue tomando un estilo y un carácter totalmente independientes y particulares. Debido en gran parte a los esfuerzos de Masaoka Shiki (1867-1902), esta independencia fue formalmente reconocida en la década de los 90 del siglo XIX con la creación e introducción del término haiku.

Surge entonces, el haiku como un nuevo tipo de verso que, aunque similar al hooku tradicional en sus medidas, es concebido, escrito, leído y entendido como un poema independiente, completo en sí mismo, y no como un elemento más de una larga sucesión de versos. La utilización indiscriminada de los términos hooku, haikai y haiku como si ellos fueran sinónimos por parte de traductores, estudiantes, lectores e incluso por los mismos poetas dedicados al género, ha hecho que surja un gran enredo que, esperamos con este brevísimo recuento contribuir a subsanar.

Es entonces que, gracias a Shiki, desde las postrimerías del siglo XIX, a la composición de 17 sílabas dividida en tres líneas de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente se le denomina haiku y de allí ha surgido toda una gama de tendencias y variantes que se apegan o se alejan de los cánones tradicionales.

Introducido en Europa en los albores del siglo XX por poetas franceses (Paúl Louis Conchoud), ingleses (B. H. Chamberlain) y españoles (Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Juan José Domenchina, etc.), llegó a América en las alforjas de los Modernistas (Rubén Darío, Amado Nervo, Leopoldo Lugones, etc.) y a Venezuela muy tempranamente de la mano de José Juan Tablada (1871-1945), quien siendo el segundo secretario del servicio diplomático mexicano, arribó a Caracas en 1916 integrándose de inmediato a las tertulias literarias que sostenían los miembros de la llamada Generación del 18, entre los que se contaban Fernando Paz Castillo y Enrique Planchart. En 1919, Tablada publicó entre nosotros su famoso poemario Un día (Caracas, Imprenta Bolívar). El haiku tuvo una entusiasta acogida entre los integrantes de la vanguardia ilustrada venezolana y así lo notamos presente en la obra de Fernando Paz Castillo, Ángel Miguel Quemeral, Luís Barrios Cruz, Héctor Cuenca y Gustavo Pereira (este último denominó a los suyos Somaris). Más adelante encontramos al haiku presente en la obra de Jean Aristeguieta, Víctor Manuel Crespo, Carlos y Oceanía Oráa, Wafi Salih, Vicente Di Marzo, Raíza Andrade y recientemente en los experimentos literarios que nos han dado a leer Valmore Gómez, Hermes Vargas, Don Rodrigo Andrade, Otoniel Contreras y la poetiza merideña Karelyn Buenaño.

En 1987 aparece como parte de la Colección Paisano, un opúsculo del poeta barinés Adelis León Guevara intitulado Zoonetos. En ese poemario coeditado por la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes (APULA) en conjunto con la Facultad de Humanidades y Educación y el Instituto de Investigaciones Literarias “Gonzalo Picón Febres” y la propia Universidad de Los Andes, el poeta Adelis León Guevara le otorga la invención del término zooneto al crítico literario venezolano Alberto Rodríguez Carucci quien le sugirió que llamara de esa forma a dicho texto compuesto por 10 sonetos, en donde más que describir, ensalza desde nobles compañeros del hombre como el caballo y el perro hasta misteriosos e incomprendidos seres como la serpiente y la araña, enalteciendo a su paso al estigmatizado sapo y al vilipendiado cochino, hasta culminar ubicando en su lugar, junto a los otros integrantes del reino animal, al engreído ser humano.

Si bien es cierto que dentro de la genealogía del soneto encontramos como raíz primigenia al Estrambote siciliano que dio origen al soneto, que a su vez engendró en la prodigiosa imaginación de Adelis León Guevara a aquel, permítaseme acuñar el término Haizoo a quien su ancestro directo el haiku, legará su abolengo dándole raigambre al vocablo recién patentado.

Retomando la senda del vate de Ciudad de Nutrias (o de su amigo Alberto el crítico literario), estrenamos con este texto el historial de una palabra, de un concepto que, prolonga la evolución del haiku y que nos servirá para acariciar las imágenes de diversos animales que atravesaron, vivieron o que habitan en nuestras mentes.

Enjaulados en esta prisión de tres barrotes, dejamos entonces el bestiario siempre inconcluso que cobija “relatos, descripciones e imágenes de animales reales o fantásticos” confinados tras 17 sílabas, con la que los lectores -al franquear por estas páginas- tropezarán, identificarán y quizás mientras los sueñan liberarán por instantes de su solitario y aburrido cautiverio.

miércoles, 5 de enero de 2011

¡Pido la palabra!

-“Sujetos al nuevo Reglamento Interior y de Debates, tiene la palabra ciudadano.”

-“Ciudadanos, ciudadanas, camaradas y escuálidos, diputados y diputadas, representantes de las etnias indígenas, de los negros, de los mestizos, de los blancos de orilla y de los blancos peninsulares, de los gays y de las gueisas, admiradores de Fidel Castro o del Ratón Miguelito, procomunistas y proyankees, Compatriotas todos.
He solicitado este derecho de palabra porque rotundamente me niego a seguir funcionando así. Me niego “colegas” diputados -y junto conmigo seguramente una buena porción de los venezolanos mayores de edad y que en las últimas elecciones ejercieron su derecho al voto- a seguir cancelando con mis impuestos, con la parte que me corresponde de la renta pública -ganancia que bien orientada por cierto, podría servir para que estuviéramos disfrutando actualmente de una envidiable calidad de vida-, el sueldo de esta caterva de gandules y zánganos.
Desde que se inauguró la televisora de la Asamblea Nacional, he venido sosteniendo que esos son los reales mejor gastados que este u otro gobierno haya podido desembolsar, sin embargo jamás pensé que su rendimiento alcanzaría los niveles de eficiencia que en esta mismísima primera sesión de este cuerpo legislativo, con motivo de la escogencia de su junta directiva para el nuevo período, haya alcanzado nuestra televisora parlamentaria.
Antes de este día, se esgrimía que no importaba lo que se propusiera en este recinto, pues al ser esta una corporación monótona por aburrida y por uniformada, sus antecesores como focas y focos iban a aplaudir y a levantar las aletas, perdón iban a elevar sus manos en signo de aprobación ante cualquier cosa por absurda que se les planteara. Hoy ya ese no será argumento.
Debido a la polarización de nuestro pueblo señoras y señores, ustedes, han podido llegar hasta este salón con los votos de convencidos y confundidos, de conversos y de débiles de criterio, de oportunistas y de desencantados, de abducidos y de engañados, de probados revolucionarios o de gente simplemente tan arrecha con el gobierno que, por odio visceral es capaz de apretar el gatillo contra quien utiliza de rehén a uno de sus propios familiares, aunque se corra el riesgo de llevarse en los cachos camino al otro mundo a su padre a su hermano o a alguno de sus propios hijos circunstancialmente en el papel de escudo humano. Unos y otros les deben sus respectivos sueldos al pueblo de Venezuela.
Pero retomando la senda original del discurso les digo que, desde el mismo momento en que las cámaras de ANTV nos han permitido a todos escudriñar lo que hacen las damas y caballeros representantes del pueblo, me he dado cuenta de que realmente hemos estado dilapidando nuestro dinero al pagarles sus sueldos dietas o como se les llame, para que ustedes sin importarles un comino, sin interesarles para nada el ridículo comunicacional que están dando, se dedicaran mientras intervenían sus honorables colegas diputados a mandar como impúberes mensajitos de texto, mientras se cagaban de la risa ante las reminiscencias y disquisiciones de nuestro ahora Presidente del Hemiciclo Fernando Soto Rojas recién estrenado en el cargo. Mientras tú María Corina chismeabas con ese ilustre desconocido que te acompaña ahora en la bancada opositora, Marquina miraba insistente para el techo con cara de ladillado. Tan deplorable era el espectáculo que el jamás bien ponderado William Dávila por primera vez lucía concentrado en las palabras pronunciadas por los que intervinieron, anuqué conociéndolo como lo conocemos, todavía cabe la posibilidad de que hubiera estado pensando en la redondez del rabo de alguna de las carajitas que merodean -más por moda que por ideología- las reuniones y los eventos de bailoterapia que convoca epilépticamente la autodenominada mesa de la unidad.
No nos calamos los venezolanos más torpezas de la estirpe de las que hoy nos enseñaron. ¿Para qué insisten en el discurso de que son mayoría si ya todo el que se haya querido enterar sabe exactamente por qué se constituye como quedó la Asamblea Nacional? Simplemente 98 no es más que 65, sin entrar a considerar que este último dígito no constituye realmente un solo bloque, sino que se encuentran unidos con la endeble cinta adhesiva de la conveniencia política.
No queremos escuchar otra vez que se mencione en este recinto el nombre de Alias Mazuco porque ustedes bien lo saben, no estuvo hoy aquí en esta sala porque él es un criminal, el está detenido no por emitir opiniones políticas, no por planificar la toma de un cuartel o por haberse echado al monte, está preso acusado de asesinato.
Marquina pidió a gritos la presencia de uno de los suyos en la composición de la directiva asambleísta pero propuso a Mazuco para una de las vicepresidencias y se la puso bombita a quienes con un gran mazo rojo se la querían batear. Claro que eso no es ninguna inocentada de su parte. Desde el mismo momento en que propusieron a todos los delincuentes políticos que incluyeron en su line up, los adecos estaban pensando en la jugada de doble play, por un lado conquistaban los votos emocionales de un sector opositor desideologizado y por otro disfrazaban la presencia de accióndemocratistas en todos los puestos de suplentes y de esta forma juegan a ganar ganar… pero ellos.
Hoy pudieron haberse lucido con una sola intervención concisa pero elocuente, pudieron entregar la dirección del parlamento a los que iban a demoler su absurda propuesta con el poder que otorga la mayoría y solicitar que en vez de perder el tiempo en discusiones estériles, se comenzara de inmediato a confeccionar las diversas comisiones que resultan ser el verdadero engranaje del parlamento y en las que realmente vale la pena figurar.
Entre ustedes hay una persona que cuando todavía éramos estudiantes y fungíamos de dirigentes universitarios -unos cuantos de ustedes saben muy bien de quién hablo-, al bajarse del podio del auditorio de la facultad de medicina se acercaba hasta donde estábamos colocados y nos preguntaba acerca de su discurso: “¿Esta vez cómo lo hice?, ¡Del carajo verdad!”. Pues acerca de ese ciudadano les digo compatriotas que creo que lleva con éste tres periodos sentado en esas mismas sillas que hoy ustedes se empeñan en empollar, sin que yo por ninguna causa lo haya escuchado opinando.
Les reitero, ni uno como ese de los nuestros y ni de verga ninguno de los de vosotros me agrada para que me representen, pero fue la voluntad del pueblo que ustedes estuvieran allí arrellanados juiciocitos reposados y reflexivos…”.
No sé si esto fue un sueño de esos de los que sólo el sopor de la tarde engendra o de verdad estuve como invitado a esta primera sesión de la Asamblea Nacional, pero lo cierto es que si la cosa sucedió en estos términos nos espera una larga temporada circense hasta que los diputados de uno y otro bando realmente se ajusten a las normas que rigen los tiempos que corren y asuman sus responsabilidades.

lunes, 15 de noviembre de 2010

50 razones para seguir comprando El Nacional

Cuando era muy chico, la primera tarea que debía cumplir cada domingo -como buen niño de provincia-, era la de salir en mi bicicleta hasta el kiosco más cercano a comprar la prensa, que mi padre a lo largo del día entre el desayuno, el almuerzo y las carreras de caballos leería hasta el obituario.

Par mi en aquellos tiempos un periódico era un periódico y punto; y lo único interesante que traía en sus entrañas eran las comiquitas.

Pero para mi padre leer su contenido era una religión y como todo acto de fe ese ritual tenía su credo y su profeta. Para papá la palabra verdadera venía impresa en El Nacional y cuando en una oportunidad le llegue con una resma de hojas de periódico similar a mi entender a la que todos los domingos le llevaba, pero que en el encabezado decía El universal, la cara se le descompuso y con su típica manera de decir las cosas me espetó: “¡Te dije que trajeras el periódico, no esa porquería!, ¿Es que acaso yo voy a envolver pescado?”

Eran tiempos gloriosos para El Nacional. Sus articulistas eran brillantes, su ecuanimidad era proverbial, las noticias eran noticias y no caliches, los reporteros investigaban antes de publicar, la mano de Miguel Otero Silva enderezaba cualquier atisbo de descarrilamiento, en fin eran otros tiempos.

Más grandecito, ya adolescente, mientras participaba en un taller de fotografía, el veterano fotoperiodista Luigi Scotto nos contó a los presente una anécdota de redacción. Narraba el experimentado retratista que Amadis -seudónimo con el que editorializaba Luís Teófilo Núñez-, al escuchar que repicaba el timbre del teléfono de la redacción exclamaba: “¡No contesten… que puede ser una noticia!”

Episodios como esos inclinaban los afectos de la gente que quería estar bien informada a apertrecharse todos los días con su respectivo El Nacional.

Sin embargo a este último diario le cayó Macúmba con el ascenso del vástago de MOS a la dirección del consorcio que le heredó su padre y ahora es “sombras nada más” de los que fue. No merece ni dedicarle un réquiem.

Aún así existen múltiples razones para seguir adquiriendo el nacional, pues el sirve para:

1. Madurar aguacates.

2. Tapar las vidrieras cuando están remodelando un local.

3. Ponerle al piso en caso de una gotera.

4. Que el perrito de la casa se acostumbre a hacer pis en un solo sitio.

5. Hacer papagayos (papalotes, cometas, barriletes, o como los quieran llamar).

6. Embalar huevos (en el campo meten los huevos en una lata de leche y para que no se rompan en el traslado los separan unos de otros con trozos de El Nacional).

7. Dejar limpiecito el parabrisas del carro.

8. Arroparse en las bancas del parque más cercano cuando uno se queda limpio y no tiene a donde ir.

9. Guardar la vajilla de lujo que se saca sólo cuando hay invitados en casa.

10. Colocarle en la barriga a los niños que se marean y vomitan mientras viajan (recetas de la abuela).

11. Matar moscas y/o zancudos.

12. Encender el fuego de las parrillas, asados y sancochos domingueros (recomendaciones de softbolistas).

13. Que los ratones hagan sus nidos.

14. El vestido de Lady Gaga.

15. Cuando se acaba el papel toilette.

16. Hacerle la cabeza a los títeres de los niños.

17. Fabricar un sombrerito estilo Napoleón Bonaparte.

18. Guardar el chigüire seco hasta la Semana Santa.

19. Hacer piñatas.

20. Cortar tiritas en la escuela y armar los taquitos que le vas a lanzar a los demás con una cerbatana.

21. Envolver pescado.

22. Que tu mamá haga los patrones para los vestidos que les va a hacer a tus hijas.

23. Nivelarle la pata coja a una mesa.

24. Colocarle en el piso al carro luego de lavarlo y aspirarlo por dentro.

25. Darle de comer a las cucarachas.

26. Comenzar una campaña de reciclaje en el barrio o la urbanización en donde vives.

27. Enrollar el cuerpo B y darle un pescozón al mayorcito de los chamos que se quiere amotinar.

28. Guardar hasta la próxima navidad las bolitas de cristal del arbolito de casa de tu mamá que tienen como 30 años.

29. Hacerle el germinador al carajito chiquito que la maestra en un arranque de originalidad le mandó a construir.

30. Ponerle al colchón mientras el niño niña o adolescente de la casa aprende a controlar esfínteres.

31. Castigar al perro que no aprendió el punto 4.

32. Disimular la Play Boy que te llevas caleta para el baño.

33. Tapar el hueco que tiene la pared.

34. Elaborar las máscaras para el baile de los Diablos de Yare.

35. Confeccionar un vestido a lo María Josefa García Prado, a lo Lía Griffith o a lo Jolis Paons.

36. Para secar los zapatos cuando llegas a tu casa bajo un rolitranco palo de agua como los que están cayendo estos días (los rellenas con papel periódico arrugado y al otro día están sequitos).

37. Confeccionar cestas tejidas (¡en serio, se pueden hacer como si fueran de mimbre y luego de pintarlas quedan arrechísimas!).

38. Quitarle los malos olores a la nevera (le pones papel periódico en el compartimiento de las verdura y de pana que le quita el mal olor a tu nevera).

39. Fabricar Newspaper Wood con la fórmula del holandés Mieke Dingen.

40. Manufacturar cartón con papel reciclado.

41. Forrar cuadernos (¡claro, eso era cuando las personas de mi edad éramos chamos… ahora es la propia raya!).

42. Elaborar flores de papel.

43. Producir obras de arte como León Ferrari, Sandhi Schimmel, Carlos Meira, Nick Georgion, Omar Abud, etc.

44. Envolver cuando te vayas a mudar los pavosísimos adornitos de porcelana que vas a dejar caer escaleras abajo para después contarle a tu mujer el trágico accidente que sufrieron.

45. Confeccionar papel artesanal.

46. Quemar avisperos o correr a un enjambre de abejas asesinas.

47. Hacer el Pájaro Guarandol, el Carite o la Lancha Nueva Esparta.

48. Realizar las montañitas y las cuevas del pesebre cada navidad.

49. Ponerle en el piso a la jaula de los loros.

50. Para que ahora te toque a ti prenderle un peo a tus hijos si se aparecen con ese bendito mamotreto cuando tú los mandas un domingo a comprar el periódico.

Seguramente habrá muchas otras cosas, miles de ideas más que se pueden ejecutar empleando El Nacional como base, pero lo único que usted no puede hacer con ese pasquín es estar bien informado.

domingo, 14 de noviembre de 2010

IPC

“Intercedan Por Caridad (IPC)” gritaban desesperadas ante las cámaras de televisión cientos de personas estafadas por las pseudoconstructoras que les habían esquilmado los ahorros de su vida a miles de familias que, en la búsqueda de un sueño, el de” salir de abajo”, el de mudarse a “una zona más apropiada” para ver crecer a sus hijos, cayeron por inocentes y se descubrieron de golpe y porrazo arruinados, estafados y desprotegidos.

“Ingenuos Pónganse a Creer (IPC) que nosotros los empresario de la construcción personas de influencia en este y en cualquier gobierno vamos a devolverles el dinero que ya tenemos fuera del país para complacer a una cuerda de pata en el suelo que con Ínfulas de Pertenecer a nuestra Clase (IPC) se pusieron a soñar despiertos y salieron con las tablas en la cabeza ¡ja ja ja!”.

“Imbéciles Paguen y Callen (IPC)” es el comentario que hacen los dueños de medios durante la reunión de planificación para reventar al gobierno con la noticia o mejor dicho con el “tratamiento” que le van a dar a esta noticia para en una excelente jugada de doble play darle el espaldarazo a sus respectivas divisiones en el negocio de la construcción mientras le echan el ganso al gobierno por querer expropiar a honrados constructores que: “puede ser que especulen pero dan empleo”.

“Irreparable Pérdida de Capital (IPC)” vociferan los economistas venezolanos, estrellas de las cuentas en otros gobiernos y que aún cuando no han pegado una nunca con sus agoreros anuncios, son entrevistados todas las mañanas como si de verdaderos oráculos se tratara, necesarísimos para decidir el buen rumbo de la nación.

“¡Inyéctenle Plata a las Constructoras (IPC)!, ¿por qué privilegiar a las empresas portuguesas, chinas o bielorrusas concediéndoles contratos multimillonarios para desarrollar complejos habitacionales que beneficiarían al pueblo si nosotros podemos ganarnos esos reales y sólo les impondríamos un pequeño sobreprecio del 1000%?”

Iluminado el Purpurado Comenta (IPC): “Si el señor en su infinita bondad ha hecho a la gente pobre, infalible como es nuestro dios en su absoluta misericordia, debe ser porque es necesario que haya personas en la indigencia para que por la vía dolorosa del sacrificio y el dolor, sirviendo a nuestros señores -los dueños del capital-, socorriéndolos al darles su poco dinero, trabajando para ellos por sueldos miserables se ganen el derecho divino de subir al cielo y ser realmente felices en el paraíso”

“Invite Presidente a Conciliar (IPC)” claman los empresarios “honestos” de la camarilla de la construcción quienes ofrecen sus buenos oficios para socorrer a las personas estafadas por miembros de esa misma caterva.

Intempestivamente Parecen Chavistas (IPC) muchos de nuestros conciudadanos afectados por esta estafa a gran escala y que ahora, aunque antes renegaban de su tierra y tildaban de “Loco de Sabaneta” o “Autócrata de Miraflores” a “Esteban de Jesús”, ahora imploran “¡Intervenga Presidente Comandante (IPC)!” poco conocedores como son “de la jerga oficialista”. Al menos de la boca para afuera, Integrantes de la Pomposa Clase media (casi otro IPC) expresan cierto grado de adhesión al proceso revolucionario que vive el país, aunque me imagino que les durará hasta que recuperen sus casas o su dinero.

“La Ingenuidad se Paga Caro (IPC)” se les escucha decir a los afortunados que ya habitan los conjuntos residenciales en cuestión, y quienes se ven “Importunados Por la Chusma (IPC)” que se quiere mudar para esos exclusivos sitios. “Quién sabe qué tipo de personas va a meter el gobierno en esos edificios, ¿con quienes se van a codear ahora con nuestros hijos?”. Impertinentes y Pretenciosos Ciudadanos (IPC) que olvidan, con una especie de amnesia selectiva, que sus orígenes los acercan más a las personas que hoy imploran la ayuda gubernamental que a los ladrones que los arruinaron.

El imperialismo Protegerá a los Corruptos (IPC) como siempre. Y ya se escuchan las voces de sus acólitos, apátridas vendidos al mejor postor que, a la menor señal de desventaja suplican la intervención extranjera, incapaces como son de ganarle una por sus propios medios al actual gobierno.

“¡Irreverentes, Pobretones, Choros (IPC)!” vocifera Ramos Allup con su animosa y cultisima verbosidad ganándose no el aprecio de los estafados precisamente, que para él significan poca cosa, sino el favor de sus empleadores los amos del valle, que le han costeado hasta este momento la vida de holguras que ha llevado, viviendo y amasando fortuna sin trabajar “por qué el trabajo lo hizo dios como castigo”

“¡INDEPABIS, Pilas con esos Cacos (IPC)!”, que el cobro ilegal del IPC fue eliminado en 2009(1), que son más de 8.000 las denuncias que recibió el Parlamento por el cobro ilegal del IPC (2), que son más de 60.000 los afectados por el cobro ilegal del IPC(3), que a 4.5 millardos asciende la estafa inmobiliaria por el cobro ilegal del IPC(4).

Increíblemente, Parece Cambiar (IPC) el viento a favor de los embaucados. En Venezuela existe un gobierno que a través de sus instituciones hace cumplir las leyes ¡Y Protege al Ciudadano (otra clase de YPC)!.

(1)http://el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo/85009/Econom%C3%ADa/Eliminado-el-cobro-de-IPC-para-las-viviendas
(2)http://www.el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo/152397/Econom%C3%ADa/8.000-denuncias-ha-recibido-la-Asamblea-Nacional-por-cobro-ilegal-del-IPC
(3)Aún que El Nacional lo haya descolgado de internet, este link existió y al colocar en el buscador Google: el nacional ipc, sale en el octavo puesto de las llamadas con esas señas.
(4)http://www.aporrea.org/contraloria/n165662.html 16/09/2010

miércoles, 27 de octubre de 2010

Amistades Peligrosas

¡Qué tiempos aquellos, los de la Coordinadora Simón Bolívar!, el 23 de Enero era en ese entonces más que una parroquia un pueblo del oeste, sin ley y sin alguacil. No era nada fácil vivir en esas tierras. Lidiar con la falta de agua, sorteando montañas de basura, esquivando las gargantas abiertas en las esquinas por la falta de alcantarillas, evitando las troneras de las calles, eludiendo obstáculos por las aceras carcomidas, escapando de las balas.

Dentro del monstruo, en las entrañas de los súperbloques, sus humildes habitantes debían batallar a diario con la falta de ascensores -descompuestos desde hacía ya muchos años-, luchar contra la ausencia de luz en los pasillos -porque se rompían, se quemaban o se robaban los bombillos-, bregar con el pago de peaje para poder subir por las escaleras, siendo asaltados por carajitos con el cerebro fundido de tanto meterse bazuco.

Delincuencia sonaba como una palabra hueca, vacía de sentido después de mirar el 23 de Enero a través de los ojos de los noticieros.

Muchachos con cara de barrio devenidos en malhechores, vendedores de droga a los que no alcanza la ley, prostitutas de edad mínima, niños probando su dureza a punta de pistola, borrachos durmiendo la mona en una acera curtida, pringada de grasa de motor. Estos rostros podrían haber sido de vecinos, hijos, hermanos, o madres de cualquiera de los sufridos moradores de la efímera y pérezjimenista Urbanización 2 de Diciembre.

Esa fue la realidad del 23 de Enero hasta la aparición de los Tupamaros. ¡Ya no más!

Los miles de hombres, mujeres y niños que, desde muy temprano por la mañana, abandonan los megabloques para ir a engrosar las enormes colas que se hacen frente a las paradas de autobús, para instantes después desaparecer bajo tierra en las entrañas del metro, podían estar tranquilos.

El accionar Tupamaro dio la oportunidad a los vecinos de apropiarse de sus espacios, de recuperar las zonas destinadas inicialmente al esparcimiento ciudadano, a la recreación de los niños, arrebatados -quién sabe en qué momento- por la delincuencia.

Especie de Llaneros Solitarios sin caballo, los Tupas acabaron con la delincuencia, con la venta y distribución de drogas, con las bandas juveniles. Ya la gente no teme salir de sus casas aún durante la noche. Gracias a estos paladines de la justicia el 23 de Enero es otra cosa.

Y así mismo pasó en Mérida -para ser exactos con la geografía-, en las Residencias Estudiantiles Br. Domingo Salazar, urbanización que gracias a la franquicia Tupamara dejó atrás su pasado delictivo para convertirse en “una tacita de plata”. Desde que aparecieron los Tupas, ya no más venta de drogas, ya no más prostitución, ya no más blimblineo… ¡cero malandraje en las Domingo!

"El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido" jugueteaba Groucho Marx con la ironía. La misma manera de pensar pero cargada de cinismo parece guiar a los “camaradas” Tupamaros guardianes autoimpuestos de las Domingo Salazar.

En la avenida que les pasa por el frente a estas residencias estudiantiles colocaron un reductor de velocidad –antes denominados policías acostados-, que es un monumento al sarcasmo. A nadie han atropellado allí, nadie ha fallecido arrollado, no hay escuelas cercanas pero ahí lo instalaron, mientras en Domingo Salazar la lista de asesinados es extensa y sin embargo no han construido una barrera segura para detener este largo inventario de homicidios no aclarados.

Los compañeritos Tupamaros se han encargado de hacer de estas residencias estudiantiles un pequeño paraíso. Su labor incluye el secuestro y posterior quema de unidades de trasporte público o propiedad de la universidad en donde dicen estudiar, la destrucción de un ambulatorio que existía dentro del conjunto (que les prestaba servicio a los estudiantes a sus hijos, a sus familiares y a los vecinos de las barriadas aledañas), el destrozo de mobiliario citadino tal como semáforos, cercas perimetrales etc., el cobro de rescate a particulares a los que previamente han despojado de sus automóviles durante las manifestaciones, el ataque a transeúntes mandando a algunos de estos derecho al hospital, la protección de las mafias de vendedores y traficantes de drogas que aprovechan el status de dependencia universitaria que le otorga autonomía a estos edificios para efectuar impunemente su despreciable negocio , y otra serie de hazañas que engloba el resguardo de proxenetas, chulos, delincuentes y prostitutas.

No todos los que viven en las Residencias estudiantiles son así, es más el porcentaje de desadaptados me atrevería a sostener que es mínimo, pero por ser tan violentos, su agresividad inhibe de actuar a los buenos del rebaño. Con un promedio de edad cercano a los 35 años y con una permanencia dentro del subsistema de educación superior que ronda los 15 años para culminar carreras que duran 6, los números demuestran el talante académico de los compañeritos que se resguardan en esta villa estudiantil amedrentando a quienes realmente desean educarse, aterrorizando a quienes se muestran reacios a permitir los desmanes que ejercen estos facinerosos contra la comunidad merideña.

Dudo que haya alguien entre los universitarios que esté de acuerdo con el homicidio, ningún ser humano en su sano juicio puede disfrutar con el asesinato de dos personas, pero quien a hierro mata no puede fallecer a sombrerazos. De los dos dirigentes Tupamaros asesinados en esa especie de vendetta desatada luego de los últimos sucesos violentos acaecidos en las afueras del Ciclo Básico Universitario de Los Chorros uno de ellos -según informaron por la prensa las autoridades policiales- además de haber sido policía en el pasado reciente, era solicitado acusado de homicidio por lo que ustedes me dirán.

El juego perverso en el que caen estos estudiantes “revolucionarios” guiados por el primitivismo de su pensamiento, le hace el juego a la derecha enquistada en la universidad venezolana y cada vez que se quiere iniciar una escalada de protestas que perjudique al gobierno, estos compañeritos en una especie de mecanismo de acción y reacción, responden a la instigación alterando el orden público con reclamos egoístas y simplones.

Mientras las protestas estudiantiles que llevan a cabo los estudiantes franceses tienen como norte el bienestar de los ancianos, la disminución del precio de los combustibles, mejoras en las pensiones de los jubilados, nuestros “desprendidos” estudiantes ensayaban la quema de camiones para que les dieran cargos fijos a un grupito de ellos que quieren ingresar a la nómina universitaria.

¿Qué es lo que piensan estos caballeritos, al colocarse una capucha y salir a quemar carros diciendo que apoyan este proceso de cambios?, sus actos -más vandálicos que reivindicativos-, atentan contra ellos mismos pues destruyen bienes de la universidad que les podrían servir para mejorar su educación, pero también afectan a la colectividad emeritense granjeándose enemistades entre los que padecen sin remedio el caos generado.

¿Será que estos grupúsculos están infiltrados por individuos que, para malponer al gobierno desatan esta vorágine de violencia absurda y descontrolada?

¿Por qué el Gobierno Regional que pareciera poseer vasos comunicantes con los cabecillas propulsores de los disturbios no interviene a favor de la paz y trata de resolver las cuitas que trasnochan a estos extraños camaradas?

Quedan en el ambiente espesas nubes de interrogantes acerca de las conductas asumidas por unos y por otros ante estos inquietantes espectáculos, por el gobierno regional, por las fuerzas del orden publico de este estado, por las autoridades universitarias, por los dirigentes estudiantiles que dicen estar de este lado, surge un coctel de preguntas que se extiende como un manto.

No queremos que ese manto cumpla el papel de mortaja. A los camaradas aludidos que sentados debajo del árbol de las tres raíces descansan luego de sus gloriosas jornadas, a los que como que no les gusta mucho escuchar lo que pensamos del conflicto los sufridos ciudadanos, les conminamos: siéntense reposados a hilvanar en cuatro líneas y con una pizca de sindéresis el por qué de su andar atravesado.

Cuando logren explicar el leitmotiv de sus andanzas dejarán de ser vistos como amistades peligrosas.

“Quiero creer que la gente tiene un instinto por la libertad, que quieren controlar sus vidas de verdad. No quieren que les presionen, que les manden, que les opriman, etc., y quieren una oportunidad para hacer cosas que tengan sentido. No sé cómo probar esto. En realidad es más una esperanza de que las personas son así, de que si las estructuras sociales cambian lo suficiente, esos aspectos de la naturaleza humana saldrán a la luz” eso lo dijo Noam Chomsky. Que malo que el ruido de los morteros, de las bombas lacrimógenas, de las ráfagas de disparos, de los insultos, de los improperios, de las acusaciones mutuas hasta ahora no nos hayan dejado escuchar.