lunes, 15 de junio de 2009

Zero

Realmente no soy muy proclive que digamos a creer en cierto tipo de mensajes que -en la mayoría de los casos-, de muy buena fe ponen a circular determinadas personas vía correo electrónico, logrando atapuzar las bandejas de unos cuantos servidores con los denominados correos basura y que, en muchas oportunidades, nadie se molesta tan siquiera en abrir, mucho menos en leer.

Advertencias acerca del último virus que circula por la web, alertas sobre el más malvado de los hackers que habita sobre la faz de la tierra y que, en su afán por arruinar el orden electrónico mundial, encripta programas autodestructores de software que descocan las computadoras de todo aquel que ose pararle bolas; informaciones alarmistas sobre la más novedosa estrategia hamponil para bajarnos del carro y de la mula en medio del tráfico o acerca de la nueva técnica empleada por los antisociales para tomarnos desprevenidos dentro de nuestros domicilios y secuestrarnos, duermen el sueño de los justos en quien sabe que botadero de basura del ciberespacio, pues si a ver vamos nadie, así los lea termina por pararle pelotas.

Sin embargo por decencia -y por condescendencia-, los leo así sea muy superficialmente pues, si una persona a quien estimo se toma la molestia de enviármelo, es lo más respetuoso que puedo hacer antes de apretar “Delete”.

Es así, cómo hace meses me enteré del lanzamiento de una nueva versión de cola negra dietética y de la alharaca que se había formado en los Estados Unidos, por qué grupos de consumidores habían protestado la inclusión dentro de la fórmula del refresco, de un ingrediente con probable potencial cancerígeno dentro de su composición (1).

Luego, específicamente el 10 de abril de este año el camarada Raúl Bracho -persona a quién no conozco personalmente pero que, me parece muy preocupado, organizado y sincero-, produjo un texto en dónde a su manera, exploraba diversas aristas de esa misma información (2). Leí, ahora sí, con mucho interés las apreciaciones de Raúl y me comprometí en ahondar acerca del tema.

No es la primera vez que la Empresa Farmacéutica le echa una vaina a toda la humanidad en su afán por recuperar la inversión que ellos realizaran para desarrollar alguna de las sustancias que pretenden emplear como medicamentos. Fue así como a mediados de la década del 50 y a principios de los 60’s, se desarrolló, una droga denominada Talidomida; la misma fue comercializada como sedante y como calmante de la hiperemésis gravídica, en cristiano: se empleaba en las mujeres embarazadas durante el primer trimestre de embarazo -o sea, cuando el embrión estaba formando todos sus órganos-, para contrarrestar las nauseas, la ansiedad, el insomnio y los vómitos producidos por su condición de preñez.

Este medicamento, adelantado por Ciba (Suiza) y producido finalmente por Chemie Grünenthal (Alemania), provocó miles de nacimientos de bebés con focomelia, una rarísima anomalía congénita caracterizada por la carencia parcial o total de las extremidades. Los bebés que lograban nacer debido al carácter teratogénico de la sustancia, nacían sin brazos ni piernas.

No fue sino hasta casi cinco años despúes del inicio de sus ventas, cuando un obstetra australiano llamado William Mc Bride, se percató de que algo andaba mal. Malformaciones poco visibles en décadas completas, comenzaban a aparecer con mucha regularidad. La frecuencia se salía de lo normal, y siempre la aparición de estas alteraciones estaba asociada al consumo de Talidomida.

Cuando la relación se hizo evidente y ya más de 15.000 niños habían nacido con malformaciones congénitas, los científicos se encararon a la Transnacional Farmacéutica, ¿Y qué hizo la Compañía?: ¡Tratar de desacreditar a los que advertían acerca del peligro real de usar la Talidomida y proceder a desprestigiar o a minimizar los argumentos esgrimidos por estos hombres de ciencia!. No les importó para nada el daño ocasionado por su medicamento.

Desde que se inició el frívolo y hedonista culto al cuerpo que caracteriza la postmodernidad, la disminución en el consumo de calorías sin privarse de los dulces, abrió un nuevo filón para la Industria Farmacéutica, y llevó al desarrollo de los famosos edulcorantes, compuestos químicos que prometen endulzar sin engordar. Palabras tales como Sacarina, Aspárteme, Acesulfame, Sucralosa y Ciclamato, se incorporaron a nuestro vocabulario y a nuestra dieta.

Del Aspárteme se ha advertido desde hace tiempo de su papel en la aparición temprana de Alzheimer, Enfermedad de Graves, Lupus Eritematoso, Esclerosis Múltiple, Infartos, Cáncer de páncreas, mama y cuello uterino, Tumores cerebrales, además de Fatiga Crónica y Desordenes Mentales, pero nadie le ha parado. El poder del dinero y la debilidad de conciencia de los gobiernos se han combinado hasta ahora gracias a la amalgama del dinero, para atentar contra la salud de nuestros pueblos; y en este punto todo se reduce como apunta Raúl Bracho a un asunto de dinero. Si bien con el Aspárteme ya estaba en peligro la salud de los consumidores, para abaratar los costos de producción, se incorpora el Ciclamato de potasio, edulcorante más económico y más potente que, estará prohibido en los Estados Unidos, Canadá y Europa, pero que queda con las puertas abiertas en el resto de la bolita del mundo para que sin contemplaciones ni frenos morales, sea probado en el resto de los mortales “Subdesarrollados”, quienes por ignorancia, por terquedad o por negligencia, consumen esas porquerías que los Vecinos del Norte vierten hacia su “patio trasero”.

Tomo una frase de Alberto Müler Rojas, “el complejo médico-industrial de la salud” (3) cierra posiciones con los productores de venenos que afectan la salud de los consumidores a escala planetaria y pese a que el río suena, buena parte de la información que se produce en torno a estos temas, que son de verdad de vital importancia, es silenciado. Por eso me causó la más grata sorpresa el que el propio Ministro del ramo de la Salud se ocupara ¡Al fin!, de ponerle la cascabel al gato (4)(5).
Luego cuando YVKE Mundial, rebota una información aparecida en el Diario El Universal de México el 10 de junio (6) en donde comunica la presencia de ciclamato de sodio en la Coca-Cola Zero y da cuenta también de la prohibición que impuso la FDA para “la utilización de la referida sustancia en alimentos, bebidas y suplementos alimenticios” de consumo humano, refieren allí también que, en un escrito fechado el 27 de agosto de 2007, Héctor Molina -me imagino que uno de los periodistas de ese tabloide-, advertía ya para esa fecha sobre esa situación peligrosa e irregular.

Afortunadamente, para quienes quieran reconocerlo y para quienes no, existe en Venezuela un Gobierno preocupado por la defensa de la salud del pueblo y por el incremento del bienestar social de sus conciudadanos, y si bien es cierto que todavía subsisten muchas fallas, sin duda alguna el esfuerzo que se viene realizando se ve cristalizado en resultados tan halagüeños como el que hasta ahora se ha obtenido -para despecho de algunos kamikazes- en el control interno de la propagación de la pandemia producida por el virus AH1N1, o como en este caso, frenando la utilización de sustancias con las cuales no están claras todavía las consecuencias futuras de su uso.

Mientras tanto desde la oposición se sigue escuchando un grito profundo que parece venir también de los años 60’s cuando se entretenían las tardes infantiles con los capítulos de un dibujo animado japonés llamado Fantasmagórico en donde su némesis le gritaba desafiante, como cualquier líder opositor enfurecido, al héroe que los tiene locos: ¡ZEEEEEROOOOO!


(1): http://www.aspartamesafety.com/Espanol.htm
(2):(http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?t=22670&postdays=0&postorder=desc&start=30).
(3):
http://www.aporrea.org/tiburon/a79910.html
(4):http://elobservador.rctv.net/Noticias/VerNoticia.aspx?NoticiaId=261659&Tipo=32
(5):http://www.rnv.gov.ve/noticias/?act=ST&f=&t=99958

sábado, 16 de mayo de 2009

Hablando del 6% y del verdadero valor de las universidades

Desde el mismo momento en que el Ejecutivo Nacional anunció la implementación de un conjunto de acciones anticrisis para afrontar el embate de la debacle financiera mundial y disminuir su impacto sobre nuestra economía, voces agoreras de todas las tendencias oposicionistas comenzaron a expresar su descontento y desconfianza hacia esas iniciativas.

Una de las disposiciones que con más virulencia ha sido criticada, ha sido la correspondiente al recorte presupuestario del 6% que se les aplicó a los recursos asignados previamente a todas las instituciones de Educación Superior de nuestro país.

Como medida de austeridad que, dicho sea de paso, se hace extensiva a todos los organismos públicos, este recorte no afecta en ningún momento las asignaciones destinadas a pago de sueldos y salarios, a los desembolsos consagrados a los servicios estudiantiles, ni a los gastos mínimos de funcionamiento (Decreto 6.649 de fecha 24 de marzo de 2009).

Sin embargo y con el ánimo oculto de soliviantar el espíritu volátil de los estudiantes -carne de cañón por excelencia, de las “cruzadas” anti régimen emprendidas por la oposición criolla-, los medios de comunicación contrarios al proceso de cambios emprendido y apoyado por la mayoría del pueblo venezolano, han dedicado una porción significativa de su centimetraje a difundir la especie de que “el recorte va a afectar el ingreso de estudiantes al Subsistema de Educación Superior”, que los va a dejar sin servicios fundamentales para ellos, como son los de transporte y comedor. O mencionan cosas tan absurdas como que el recorte afecta solamente a las universidades “opositoras” ¡Qué tal!

Se cuidan de mencionar en estas campañas de pánico, datos relevantes como que del presupuesto asignado en general a las universidades nacionales en 2008, sólo el 45% fue ejecutado, o que del monto total concedido “hasta 1 millardo 53 millones 809 mil 602,16 de BsF., fueron represados en bancos del país por parte de las autoridades de algunas universidades públicas autónomas como: la Universidad Central de Venezuela, Universidad de Oriente, Universidad Nacional Abierta, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Universidad Simón Bolívar y La Universidad del Zulia, entre otras” (fuente no desmentida por nadie: http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?23639).

Obvian mencionar los Barones de la prensa opositora que, una parte jugosa de los recursos asignados a las Universidades desaparece en el pago de gastos suntuarios -disfrutados por unas pocas “Autoridades” o “Personalidades destacadas”-, tales como viáticos, gastos de representación, cancelación de cifras astronómicas por servicio corporativo de celulares, ¡pero no de “vergatarios” no, de Blackberry’s que si dan caché!.

Despluman el presupuesto de estas Casas de Estudio, las cantidades ingentes de dinero que, por concepto de “Acuerdos Federativos”, van a parar a sindicatos de obreros y empleados o a las Asociaciones de Profesores, en donde Directivos inescrupulosos emplean el dinero de todos en pagar campañas incendiarias en contra del gobierno que muchos de los agremiados –chavistas o no- muchas veces no comparten.

Pero increíblemente la solicitud de más recursos por los que claman las Universidades, se ve ensombrecida por el peso de las circunstancias. En estos momentos sobre el mundo se cierne un peligro cierto, tan real que la OMS decidió elevar el grado de alarma al nivel 5 de una escala de 6, ante la pandemia desatada por la presencia lóbrega del virus de influenza AH1N1 (http://eleconomista.com.mx/notas-online/internacional/2009/05/07/oms-mantiene-nivel-alerta-virus-ah1n1-nivel-5) y sin embargo podemos observar el lamentable comportamiento de nuestras Máximas Casas de Estudio, las cuales en su autismo no han podido efectuar ningún pronunciamiento serio, responsable, involucrándose directamente en la atención de este megaconflicto, del cual no estamos exentos de padecer.

Si, en serio, ¿Alguien ha visto, leído u oído comentar acerca de algún tipo de declaración que, haya surgido aunque sea del más oscuro de los Departamentos de Microbiología de alguna de las flamantes Facultades de Medicina, de alguna de nuestras rutilantes Universidades, incluyendo la Bolivariana?, si lo conoce remítalo a mi correo electrónico por favor, que quisiera echarle una hojeada.

No es posible que ninguna de nuestras Universidades hasta el momento, se haya hecho eco de la advertencia de la OMS y no haya hecho referencia a los ajustes que debe practicar a sus laboratorios para poder procesar la cantidad de muestras que, hipotéticamente, se van a tener que analizar para aclarar cuantos de los enfermos que eventualmente aparezcan, serán positivos para un virus del cual se espera enferme y mate a más personas que las tres últimas grandes pandemias, la de 1919 alías la gripe española, la de 1956 y la gripe de Hong Kong de 1968.
¿Saben ustedes de la existencia de un plan de contingencia que se haya preparado espontáneamente en el seno de nuestras instituciones de Educación Superior para ejecutarlo en los Hospitales Universitarios, jurisdicciones que están bajo la égida de nuestras más rancias –por abolengo- o noveles Facultades de Medicina?, ¿Están los estudiantes de medicina de los últimos bienios enterados formalmente de las características que deben identificar en los enfermos para detectar con prontitud los probables casos y seguros reservorios y fuentes de contagio de tan deleznable y novedoso mal?, ¿Han sido entrenados los estudiantes de bioanálisis en el manejo de equipos y en la interpretación de datos para el óptimo procesamiento de las muestras provenientes de los probables infectados?, ¿Saben los médicos generales que recibirán a los pacientes contaminados con el virus de la influenza en las salas de emergencia de nuestros centros asistenciales el tipo de tratamiento idóneo para limitar el daño ocasionado por esta enfermedad?.

Seguramente las respuestas a esas interrogantes es un rotundo no. Las Universidades surten de pasantes a todos los centros asistenciales que se encuentran en sus respectivas áreas de influencia, pero por lo visto sólo quieren egresar personal médico preparado para el trabajo a destajo, duro y casi esclavizante que se les ofrece en el circuito de las clínicas privadas. No hay sensibilidad que valga, no hay compromiso con nadie, no existe mayor ideal que el de enriquecimiento rápido con el dolor del prójimo.
Triste pero cierto, no conozco la existencia de tan siquiera una campaña de concientización y educación sanitaria, emprendida por nuestras Universidades para tener a nuestros conciudadanos enterados, prevenidos y alertas ante el peligro inminente de aparición de los primeros casos del virus AH1N1en nuestro territorio.

Lástima, las instituciones llamadas por derecho a ser corresponsables en la protección de la salud de nuestro pueblo, distraen sus días luchando contra un tirano inexistente, por el rescate de una libertad jamás perdida, enfrentándose a un Régimen tan peligroso para la democracia, que pierde año por año recursos, fuerzas y talento promoviendo elecciones que a veces hasta lucen destempladas.

Deberían pensarlo dos veces los Apóstoles de la cultura universitaria, antes de iniciar sus lamentos por la leche derramada, antes de reclamar uno solo de los bolívares retirados de sus presupuestos deberían pensar para luego exclamar: ¡Es qué esos recursos los vamos a destinar a promuevan iniciativas que procuren mayor bienestar para nuestro pueblo! ¡Es por eso señor Presidente que los Universitarios exigimos más recursos para el funcionamiento de nuestras Máximas Casa de Estudio! ¡Por eso protestamos el tratamiento de golpistas y conspiradores con los que se nos califica desde Miraflores!

jueves, 23 de abril de 2009

Las Verdades de Miguel

1. El reencuentro

Qué bien sabe en el alma el reencontrarse con un viejo amigo. Qué reconfortante resulta nadar en las aguas de la memoria y darse un baño rodeado de coloridos y buenos recuerdos que como peces del trópico se acercan y nos rondan. Qué bueno resulta constatar que en esta extensa playa llamada vida no estamos solos.
Uno de estos últimos fines de semana tuve el privilegio de desayunar en compañía de un viejo combatiente, el querido camarada Miguel Jaimes, compañero de viejas luchas, quien también escribe en éste medio. Conversamos -como era de esperarse- acerca de todos y de todo, incluyendo por supuesto, la política.
Charlamos respecto a los grandes logros que ha tenido nuestro gobierno en todos los campos, pero también tuvimos que hablar sobre unas cuantas cosas que debilitan el espíritu revolucionario de este Proceso.

2. El suceso

Miguel es un hombre bien informado, es más, resulta un imán para atraer datos interesantes y esa mañana me mostró un ejemplar del Calendario 2009 de PDVSA: “Bolívar en el Imaginario Popular Venezolano”.

Como resulta lógico imaginarse de un producto patrocinado por una de las empresas petroleras más importantes del mundo, la edición del anuario lucía impecable. El mejor papel, una excelente diagramación, sobrio en su conjunto. La labor de curaduría sobre las obras fotografiadas le daba corpus, dotaba de unidad temática al almanaque en cuestión pero… al profundizar en la observación del mismo, comenzamos a notar que una silueta siniestra asomaba sus cuernos por entre las páginas del mismo.

El calendario fue distribuido entre diciembre y enero últimos pasados, es decir en plena campaña previa a la celebración del referéndum para definir si se producía o no la Reforma Constitucional y, ¿adivinen qué?… Desde la mismísima portada del anuario, un pequeño Padre Madariaga con sus ojitos entornados y la mano levantada como haciéndose eco de los ademanes de Guaicaipuro Lameda, Carlos Ortega y Carlos Fernández aquel fatídico 11 de abril de 2002, lanza al viento tres sonoros adverbios que inocentes como serafines dan vueltas volando a su alrededor… ¡Tan lindos e inofensivos!, pero que como en su oportunidad Pedro, niegan tres veces antes de cualquier amanecer.

Portada y detalle de la misma con la figura clerical al centro, indicándole al pueblo y a los militares reunidos en la plaza que voten NO

El almanaque en cuestión, calza en el envés de la caratula la firma -500.000 veces reproducida- de Rafael D. Ramírez Carreño, el mismísimo Ministro del Poder Popular para la Energía y el Petróleo que luego fue distribuida refrendando el exabrupto por toda la Nación, ¡Qué Tal!

¿Gazapos?, ¡No, las casualidades no existen!. Podríamos decir que la manzana por fuera es roja rojita, pero por dentro es blanca y muchas veces tiene un gusano en su interior.

Valientemente, Miguel denuncia en una trilogía de artículos éste fenómeno de trasmutación histórica favorable a la oposición, en donde por obra y gracia de quien sabe que gerente de la estatal petrolera, Bolívar ya para 1811 carga al cinto una faja tricolor con una constelación de siete blancas estrellas dentro de la franja azul, la misma que un 15 de julio pero de 1930, aprobara el congreso del Benemérito, Juan Vicente Gómez. Realmente Bolívar no era un visionario… ¡Era Brujo!


Bolivar en el imaginario que desean sembrar en la conciencia del venezolano luce ya para 1811, el tricolor con siete estrellas ¡Qué Tal!

3. El diagnóstico

Comentamos la mala suerte que ha tenido Chávez al escoger a unos cuantos de sus más cercanos colaboradores, y mientras Miguel opinaba que el Comandante sufría de ceguera, que deslumbrado por las virtudes que mostraban en la superficie algunos de sus allegados, se enceguecía y caía en la trampa, yo opinaba en la misma onda oftalmológica que, lo que le pasaba al Presidente es que sufría un severo cuadro de Daltonismo Político, patología debido a la cual confundía el color verde y el blanco con el rojo revolución. Cosa nada difícil, pues Chávez guiado por sus buenas intenciones y su buen corazón, se obnubila con los chorros de sangre que -como si fueran lagartos cornudos de Arizona- lloran estos señores cuando se plantan frente al presidente.

Bolívar en El Paso de Los Andes llevaba consigo banderas con siete estrellas.

4. El desenlace

Mientras que por error, ignorancia, conchupancia u omisión, los colaboradores del Presidente sigan cometiendo estos tremendos deslices, el comandante Chávez va a tener que andar por el mundo como Emily Elizabet la dueña de Cliford (un perro rojo gigantesco que se la pasa viendo mi hija menor en la tele), que tiene que vivir recogiendo las deposiciones que deja por todas partes el simpático y macrosómico animalito.

5. La recomendación

Ahora, el desventurado Miguel Jaimes recibe insultos y amenazas a través de correos electrónicos que, en algunos casos provienen de las entrañas de la estatal petrolera. Pero por más que se quiera ocultar, están sucediendo cosas que afectan enormemente el desenvolvimiento de este proceso de cambios y los que se dicen revolucionarios so pena de ser tildados de revisionistas, deben gritarle al Comandante las cosas contraproducentes que se vienen cometiendo. Por el bien de la revolución, echemos de nuestras mentes la imagen que asociada al éxito del individuo, nos han vendido los cultores del capitalismo, y que tiene como ícono mayor de su santoral, la acumulación miserable de bienes materiales como muestra de bienestar.

Bertolt Brecht nos dejó como legado un texto que resume la conducta que debe conservar como norte un revolucionario: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”.

Adelante Miguel sigue cabalgando así los perros ladren, no cejes en tu empeño, que además ¡No estás solo!

lunes, 30 de marzo de 2009

Balada de Manuel Rosales

Respuesta con ritmo de Rap a la canción del grupo canadiense ARKELLS
Desde el centro de la Monumental de La Chinita, con un despliegue de sonido y efectos especiales, el espectáculo ya está montado.

Las cámaras luchan por mostrar en las pantallas gigantes instaladas en la plaza, las imágenes más favorables para que los escasos fanáticos presentes en el acto, ataviados con las inconfundibles franelas amarillas de Primero Justicia, las verde agonizante de COPEY y las proyankees azulblanquirojas de Un Nuevo Tiempo, se animen a sí mismos al verse proyectados meneando las caderas y moviendo sus cabellos, coreando las canciones de su ídolo que ya, de tanto escucharlas, se saben de memoria.

Con el martilleo incesante de los platillos cerrándose, el tambor retumbando y el bajo completando los acordes básicos del ritmo, entre una nube de humo y con el resplandor de los grandes reflectores encendidos por detrás, asciende desde el piso una silueta impresionante que en actitud de conquistador, proyecta su imagen agigantada mientras la gente explota en gritos y se cierra una ovación.

El MC (Maestro de ceremonias) anuncia por los altoparlantes con una voz que retumba:
Ladies and Gentlemens… with you… Manuellll… Rosaaaaaleeesssss!

El alarido que resuena es impresionante. Las muchachas histéricas gritan sin cesar con todas sus fuerzas y pulmones. Mientras, continúan los acordes y, por el sabio empleo de la iluminación, se va haciendo cada vez más reconocible la figura del personaje que de pie en el centro del escenario ha comenzado a develarse.

Cubierto todavía su rostro por la visera de la gorra que lleva de medio lado, se aprecia sin embargo el perfil inconfundible de una nariz un tanto deformada por los múltiples intentos de borrar con escalpelo los orígenes negroides de las facciones del cantante.

Vestimentas típicas del Bronx, Queens o Brooklyn pero compradas en el mercado de las pulgas, regateándoles a las guajiras hasta el último centavo, completan el atuendo rapero del intérprete.

Manuel anima a sus fanáticos. Con el micrófono inalámbrico empuñado en su derecha, eleva sin embargo los brazos, aplaudiendo por sobre su cabeza con amplios movimientos de brazos batientes que recuerdan en parte la figura mítica de un precursor del género, el popular CAP Dog tantas veces exhumado.

Se inicia el espectáculo y el repertorio comienza entonando:

Si me apresan y me encanan
Ya no hay nada que temer
La justicia maracucha
Más que ciega, hecha la loca
Lo que quiere resolver
Es como hacer para que crezca
Su bolsillo sin perder
La compostura y presencia
Que delatan inocencia
Y que hacen aparecer
Al lobo que llevan dentro
Como un pequeño bebé
(Coro) Como un pequeño bebé...

Si me matan y me muero
Los pretendo complacer
Volveré desde la tumba
Y no será a comparecer
Seguro me iré de rumba
Con los reales, con la muna
Que me han hecho envilecer
(Coro) Envilecer... te han hecho envilecer...

Con la prestancia de un mago
O de un buen imitador
Agarro cualquier idea
Hablo con mi contador
Y lo dejo resolver
Si la verga deja rial
Se la cuento a mi mujer
Involucro a algunos panas
Y ya no hay nada que hacer
(Coro) No hay na' que hacer...

Con el peo de las tres erres
No me vais a convencer
Mis contactos en el norte
Lo van a facilitar
No importa cuanto ellos aporten
Siempre voy a necesitar
De billete como monte
Para poder controlar
Conciencias y voluntades
Y con eso gobernar
(Coro) Y con eso gobernar....

La consigna que he aplicado
De copiar, copiar, copiar
Ha dado sus resultados
Con esfuerzo singular
Y las tres erres que he usado
Son Robar, Remedar y Rebuznar

Lo de Robar no lo explico
No hace falta para ná
Con las fincas, con las cuentas
Extenderse es redundar

Remedar no se si entienden
Tiene que ver con imitar
Y no hay nada que este gobierno
Haya querido inventar
Lo copio por que lo copio
Así sea por no dejar
(Coro) Así sea por no dejar....

Rebuznar eso si es grave
Me ha costado cantidad
Tú no sabes cuanto esfuerzo
He tenido que efectuar
Para meter más la pata
Que ese señor Groucho Marx
El viejito ese de Barbas
Que ha escribido El Capital
(Coro) Que ha escribido El Capital...

Y si Chávez que es un monstruo
Cuando en Yare lo encerraron
Construyó su verborrea
Cuando me encuentre encanado
Yo aprenderé a hacer Sudokus
Y quien sabe, tal vez lea
(Coro) Sí tal vez lea....

Mis amigos de los medios
Ustedes comprenderán
No es con cantos de ballenas
Que las cosas cambiarán
Es con hombres con ideas
Como las de este servidor
Que el país anexionado
Al imperio explotador
Aprenderá a comer cable
Pero vivirá mejor
(Coro) Así vivirán mejor...

Para cerrar este rap
Lo importante es que me deis
La gran oportunidad
De poder interpretar
Junto con Ramos Allup
Un mensaje y que dejéis
Que la música la ponga
El Disk Jockey que queréis
Un nombre tan singular
Y tan querido en el Zulia
Como es el nombre de Nomela
El de Nomela Dj
(Coro) El de Nomela Dj...
El de Nomela Dj...

domingo, 22 de marzo de 2009

Párese a sufrir

(Favor leer este texto con acento portuñol)

¡Queridos hermanos!, les habla el Obispo Alberto Federico. Reciban todos ustedes los fraternos saludos y la bendición de nuestro señor: El Dinero.

Como Obispo de la Iglesia Universal Reaccionaria y Ultraderechista Párese a Sufrir, quiero hacer del conocimiento público, los esfuerzos que todos nuestros Pastores han venido realizando a lo largo de estos años para ofrecerles a ustedes el camino de la salvación y la verdad.

Día tras día, hemos llevado nuestro mensaje apocalíptico a través de interminables horas de transmisión radioeléctrica y a lo largo de kilómetros de escritura incendiaria y espeluznante. Pero no hemos podido vencer la labia de Lucifer.

Encienda la tele, sintonice alguno de nuestros canales, busque el programa de alguno de nuestros Pastores y… ¡Párese a Sufrir!. Salga de su casa, diríjase hacia la panadería de la esquina y, antes de tomarse el cafecito matutino, empuñe el periódico comenzando por la primera o por la última página y… ¡Párese a Sufrir!

Titulares perversos, noticias despiadadas, mentirillas blancas, cobas del tamaño del Empire State Building, y embustes que por su magnitud mandan derechito al psiquiatra víctimas de un gran complejo de inferioridad, a las Torres Petronas de Kuala Lumpur, no han podido convencer a las mentes incautas de nuestro pueblo que, en su afán por salir de abajo, se cobijan bajo las alas de Luzbel.

Antes de que los evangelizadores brasileños con el “Reverendo” Edir Macedo a la cabeza, comenzaran su negocio… digo, su “Cruzada Religiosa” (empresa que los ha llevado a convertirse, seguramente en contra de su voluntad, en magnates de un emporio internacional), ya nosotros aquí, en Venezuela, habíamos patentado la idea de crear una nueva presentación para distribuir el opio de los pueblos.
Nuestro negocio, está cubierto bajo El Manto Sagrado de la Impunidad.
Estamos concientes de la importancia que poseen los medios de comunicación en el dominio de la voluntad de las masas y por ello nos hemos hecho con el control de grandes cadenas de radio, de influyentes periódicos, de imprentas, editoriales, estudios de grabación y de las joyas de la corona que para nosotros representan las estaciones de televisión. Hemos pontificado acerca del desastre económico hacia el que conducen a la nación los populistas del gobierno, y no importa que no hayamos pegado una, que por pequeñeces como esas no vamos a parar de seguir.
Nuestros pastores, el Reverendo Miguel Rodríguez, los Hermanos Gerver Torres, Moisés Nain y Hugo Faría, todos ellos expertos en economía, nos han brindado recetas infalibles para acabar con los pobres… pero los muy malagradecidos no quieren entender que el camino para alcanzar el cielo comienza por pasar mucha hambre y trabajo.
Los obispos de nuestra iglesia, Teodoro Petkoff, Emeterio Gómez y Francisco Faraco, infalibles en sus apreciaciones, han recibido del pueblo el reconocimiento y el apoyo ganándose el mote bíblico de Profetas del Desastre, pero éste Régimen no los ha escuchado.
Los apóstoles de nuestra fe, Luís Giusti, Humberto Calderón Berti y Alberto Quirós Corradi, jamás se han equivocado en sus predicciones acerca del comportamiento del mercado petrolero y mucho menos han errado en los consejos sobre cómo hay que emplear los recursos que nos proporciona ese Aceite Milagroso que mana en nuestra tierra como del Huerto de Getsemaní.
Pero queridos hermanos, ¡El demonio, en realidad no tiene cuernos como hasta ahora las falsas religiones han divulgado, no!, ¡Belcebú tienen una verruga! Y si se la examinan con una lupa verán que tiene escrito –al lado del letrero de Made in China- el número de la bestia… ¡El 666!
En realidad, queridos hermanos, no deja de impresionar la capacidad y la astucia que tienen algunas personas de envolver a la gente, y éste falso profeta ha hecho que las personas pobres piensen que tienen derecho a salir de marginalidad.
Para realizar el culto y defender nuestra doctrina, abandonamos la idea de reunirnos en teatros quebrados y cines de mala muerte y, pasamos a mostrarnos ufanos en lugares abiertos, como en plazas o avenidas en donde con un poquito de la ayuda de nuestras cámaras de televisión, hemos llegado a pensar que de verdad somos la mayoría; hemos brincado y sudado al ritmo de bailoterapia, hasta lograr que las más gordas de nuestras seguidoras -con excepción de La Bicha- hayan rebajado ostensiblemente sus panzas y sus papadas.
Nos hemos burlado del sistema de justicia del país y hemos armado berrinches de carajito malcriado en los circuitos internacionales cada vez que nos ha dado la gana, hemos presentando ante el mundo la persecución, el maltrato y la exclusión de la cual son víctima nuestros mártires, pero no hemos podido quebrantar el espíritu de Pazuzu en su afán por hacer más democrática la distribución de los ingresos de la patria.
Nuestros adeptos siguen ciegamente y al pié de la letra nuestra doctrina. Y esto se les ha convertido en un asunto de fe. Su impacto en la industria de los mercados mediáticos y financieros es indiscutida y si bien no hemos podido demostrar que la gente con nosotros para de sufrir, es bien cierto que jamás para de pagar. En una economía basada en nuestros principios, tendrán que pagar por el agua precios que les harán pensar que la extraemos del mismísimo río Jordán. El pan que se coman llegará a costar más que el bendecido por Nuestro Señor en la última cena, y el valor de los terrenos les hará pensar que están adquiriendo lotes de Tierra Santa.
Sin embargo anoche Mefistófeles anunció al país su Paquete de Medidas Anticrisis y otra vez nos ha dejado en ridículo, mirando para San Felipe. Ha retado al poder del mercantilismo, ha hecho a un lado los sentimientos casi religiosos que hacia el dinero le hemos inculcado al hombre contemporáneo. Nada de medidas de shock, nada de devaluación, nada de despidos masivos, nada de escenarios lúgubres, nada de decrecimiento, nada de contracción en el gasto público, nada de desaceleración de la economía, ¡nada de nada!

¿Qué falta de seriedad es ésta carajo?. No hubo aumento de la gasolina, se dedicó a sincerar el presupuesto nacional en base a un barril de petróleo con precio de 40 dólares; se afincó en la eliminación de los gastos suntuarios, se atrevió a tocar los coroticos del pesebre y ordenó la reducción de sueldos de los altos funcionarios del gobierno, en fin una falta de seriedad total en los planteamientos económicos por parte de este régimen.

¡Así, de verdad, no se puede!, ¡O Chávez entiende que la economía es algo serio y que los intereses que tiene que defender son los intereses de los banqueros, de los latifundistas, de los usureros que son las personas que de verdad le dan de comer al pueblo, o desde el púlpito de nuestras iglesias le comenzamos a azuzar nuevamente a la gente!.
¡¿Con un gobierno así, quién puede parar de sufrir?!

viernes, 20 de febrero de 2009

La marcha de los Blackberry’s

Diez de la madrugada, el cuarto en penumbras, la cabeza oculta debajo de las frazadas que lo protegen de las ráfagas gélidas que salen del aire acondicionado. Una mano se mueve, se asoma por entre las sábanas al sonar insistentemente el celular:

- ¡Hola Juanis! ¿Ya estás listo para la marcha?

- ¿Quién habla, quién es?, ¿¡Qué hora es!?, ¿Qué marcha?

- ¡Porfis Juan, no te hagas, tú no estás en nada, despierta!

- Hola Mer… ¿De qué marcha me estás hablando?

- ¡De la nuestra Juanchis!, ¡Yon nos está convocando otra vez a marchar!, pero esta vez vamos a hacerlo con estilo. ¡Nada de andar sudando, pateando las calles, vestidas con el antifashion ese de la franelita de Pepe Ganga con la manito blanca timbrada!, ¡Qué va!. ¡Está vez será super, vamos a marchar, vamos a hacer una cadena… de llamadas, o sea, ves!

- ¿Qué llamadas, qué John, de quien me hablas?

- ¡No John, Yon!, ¡Yon Goicochea!, ¡¿Ok?!. Él, en vista de los resultados tan favorables que obtuvimos esta vez en las elecciones, y para rendir el dinero del Milton Friedman Award, nos está convocando a activarnos.

- ¡Pero Mercy… de que resultados me hablas, si perdimos!

- Eso es lo que nos quiere hacer pensar este Régimen, pero en realidad triunfamos, salimos fortalecidos, ¿no has escuchado las declaraciones de Luís Ignacio Planas, o las de Andrés Velásquez?, ¡Ellos si están claros, esta vez ganamos!.

- Bueno ehhhh….

- Si baby, te cuento que hemos aumentado nuestra votación y con la ayuda de Teo… Teodoro Petkoff of course, hemos atraído a un gran número de intelectuales que, obnubilados por lo exótico del verbo izquierdozo del bicho ese, militaban con el proceso. Pero con el temor que les infunde la lengua mordaz de Teodoro, el miedo a no ser invitados nunca más a un programa de opinión y el terror a que no los reconozcan como personas inteligentes, decidieron cambiarse a nosotros, y esos son votos de calidad.

- Mira Mer, un voto es un voto…

- ¿Estás loco?, ¡Pareces chavista nené!, ¡Claro que no es lo mismo!, así parezca que somos iguales, en realidad no lo somos: ¿Tú me has visto a mí comprando en el mercado del Cementerio?, ¿Tú los has visto a ellos rumbeando en Kami beach?, ¿Tú me has visto a mí viajando en ferry para Margarita?, ¿Tú los has visto a ellos en Maiquetía abordando vuelo por el Terminal Internacional?, ¿ves que no es lo mismo?, ¿Fue que te lavaron el cerebro baby?. ¡Para eso es para lo que sirve el dichoso satélite!. Alguna información codificada le deben estar metiendo a las personas en el cerebro y por eso es que hay tanto bicho marginal votando todavía a favor de esta Dictadura.

- Oye sólo te dije que…

- Bien, ya que estás despierto te cuento que es una idea supergenial, ¡te vas a morir!. Resulta que esta vez, para diferenciarnos de las hordas chavistas, vamos a usar para la convocatoria… ¡muérete!, ¡Nuestros celulares, que fino!
Pero no vayas a creer que eso va a ser con cualquier móvil chino ensamblado en Venezuela, no. ¡Vamos a emplear para esta actividad nuestros Blackberry’s!. Lo siento por los monitos que se unieron a nuestra causa y que cargan esos asquerosos Kuawei, pero ellos tienen que entender. ¡Esto es por nuestra patria!

- Ok, dime como va a ser eso… comienza a sonarme interesante.

- ¡Sí vale! ¿estás sorprendido no?, eso es por efecto de la depre postelectoral, pero como te dije ¡Ganamos! y tranquis que eso se te pasa fast en lo que escuches lo que Yon nos tiene que decir.

- Ok, ¿Y como voy hacer para empatarme en esa?

- Es superfácil, busca tu Blackberry, te vas a la pantalla de inicio, abres la lista de aplicaciones. Redactas en SMS… eso si, tienes que tener el BlackBerry Application Storefront instalado o si no el Blackberry Web Signals porque si no perdóname amiguis pero, ¡No te vistas que no vas!

- Si va, ya entendí, pero no me ubico…

- ¡Hay flaco, eso es muy fácil!, como te decía, si tienes servicio Wi-Fi, ubícate en el facefrot que es muy amigable, buscas el botoncito a la izquierda -¡Guácala!- de la rueda de desplazamiento, el que tiene los siete puntitos… ¡Hay que cuchi… siete estrellitas como nuestra bandera!. ¡Huy que rabia, no nos disgreguemos, que ya esto parece un discurso del Mico Mandante!. Si estás acompañado, cosa que te recomiendo, busca en el listado de aplicaciones el ícono de la cornetica y se prepara el grupo para escuchar el mensaje de Yon y tal vez también hable Sbolanski.

- Pero así es muy aburrido Mercy, ¿Qué vamos a hacer mientras ellos hablan?, ¿No vamos a incendiar palmeras?, ¿No vamos a quemar cauchos?, ¿No vamos a tirar piedras y bombas Molotov pacíficamente?, ¿No le vamos a echar candela a las faldas del Ávila? Mira que la última vez le hicimos una minifalda ja ja ja…

- ¡Qué básico eres Juan!, ¿Eso me revienta de tí sabes?,. lo que quiero que entiendas es que con los numeritos tan prometedores que obtuvimos, no tenemos por que calarnos más a este gobierno despótico y mucho menos a sus segundones que no sobrevivirían un día fuera del ala protectora de Chávez.

- Pero Mer… sabes que en las calles ahora corremos peligro. Con esos tipos todo raros de Ávila TV no tenemos vida. A cada rato nos caen por donde andamos y se ponen a preguntarnos cosas de ideología o algo así y a mi me parece Mer que como que estamos quedando en ridículo con las cosas que contestamos.
Ellos se burlan de nosotros en nuestras narices, hacen tomas en donde nos vemos tal y como somos…. muy poquitos, no como los de Globovisión, en donde si pareciera que estábamos bastantes.

- Bueno flaco, ¡Has lo que te dé la gana!, pero eso si, no pretendas que después de esto te aceptemos como parte del grupo ¿Ok?...

- Oye discúlpame si….

- No Juanchis, así no son las cosas. Mucho nos hemos esforzado por mantener una patria con gente hecha a nuestra imagen y semejanza para que ahora tú te rajes.
Anda, quédate con tus negritas, tus empanadas, tus cervezas y tu salsa…

- Pero flaca…

- ¡Nada Juan, dime si nos vas a acompañar o no!. ¡Me haces el favor, enciende tu Blackberry, conecta tu Bluetoot, accedes a una red Wi-Fi, emplea tu Users Tools, pulsas la tecla Intro, configuras el Explorador Outlook, te pegas al Navi2Go y te unes a nuestra marcha virtual por que si no olvídate de mí!, ¡No te me vuelvas a acercar cuando estemos en la Feria de la Comida de la Católica y mucho menos me dirijas la palabra cuando estemos reunidos pintándonos banderitas en las mejillas delante del Centro de Estudiantes!.

- Pero mi flaca… ¿Aló?, ¿Aló?, ¡Aló!... Huy qué raya, la flaca como que me rebotó no jo… y eso que ni sospecha que yo no le se decir que No a nadie…

domingo, 8 de febrero de 2009

FRENESí

Todavía recordamos cuando usted Señor Presidente, lanzó su cursi "Mensaje de amor para el pueblo de mi Venezuela", ¡Como gritamos!, ¡Como nos hizo rabiar! En verdad logró desesperarnos y desató toda nuestra furia mediática.

Fue debido a esa desagradable experiencia que, decidimos como los representantes más conspicuos del pueblo venezolano que, fundaríamos para defender la integridad de Patria, amenazada por el populismo y la ordinariez que usted encarna, el Frente Reaccionario de Energúmenos Negados por Entero al Sí, por sus siglas en español: FRENESí.

Con la demagogia que lo caracteriza Señor Presidente, usted ha puesto a estudiar a todo el mundo llevando los niveles de analfabetismo casi a cero es cierto pero, nos ha dejado a nosotros sin servidumbre, lo que nuestros circunstanciales aliados de la clase media mencionan de manera genérica y despectiva como: “Cachifas”. Por favor ¡Frene, sí!

Si usted, Señor Presidente, no hubiese puesto en práctica esa ridiculez sobre ruedas denominado Plan Venezuela Móvil, todos esos recién empleados a los que la bonanza petrolera -con su ayuda “mesma”- está tocando, andarían como lo manda Nuestro Señor en camioneticas, busetas o en metro, y nosotros, no tendríamos por qué aguantarnos semejantes embotellamientos. ¡Jamás óigalo bien, jamás hubiésemos tenido que entrenar al insulso del Henrique Capriles Radonski para que presionara con el tal Plan Pico y Placa!. ¡Por Díos, Frene! ¿Sí?

El haberle colocado cerca de sus casas a los pobres los servicios médicos de primer nivel, es otra de las muestras de su igualitarismo que, Señor Presidente, nos resultan francamente inaceptables. ¡Habrase visto!.¿Cómo cree usted que, nuestros hijos después de haber estudiado tanto, con sus batas impecables, blanquísimas, se van a ir a dormir a esos nidos de delincuentes?. Y ese nombrecito: ¡Barrio Adentro!, ¡Que marginal, Díos!. ¿Por qué no acepta nuestras sugerencias para reactivar la economía y deja de perder dinero en esas tonterías pseudorevolucionarias? Permítales a los pobres seguir con sus vidas felices y despreocupadas, sin medicinas costosas que, probablemente les den reacción. Ellos con sus ramas y sus santos se curan de todo mal que les aqueje. ¡Por Jesucristo, deje de ser intenso y frene, sí!

¡Por supuesto que los estudiantes andan alborotados!, pero todo es su culpa Señor Presidente. Si todos pudieran estudiar, muchísimos venezolanos por deseo propio, se prepararían para la vida, abrirían los ojos y se independizarían de nosotros. Entonces ¿Quiénes nos trabajarían a cambio de salarios miserables? ¿Quiénes manejarán nuestros carros último modelo, quiénes bañarán nuestras mascotas, quiénes labrarán nuestras tierras?, ¿Quiénes nos envidiarían? La rebelión de nuestros hijos no responde a un plan golpista en su contra Señor Presidente, es una cuestión de Supervivencia de Clase. Si usted se sometiera a nuestros designios, si usted aceptara firmar con nosotros una especie de Pacto en el espíritu de Punto Fijo, no tendríamos ningún problema en aprobar su cacareada enmienda. A nosotros no nos importa realmente quien esté sentado en Miraflores; si es inteligente o bruto, si es socialcristiano o socialdemócrata, si es derechista o izquierdista, si es fascista o revolucionario, lo que deseamos es un hombre, llámese usted o cualquier otro que, como los presidentes anteriores, se entretenga con las cuestiones políticas, las giras y los discursos, mientras nosotros nos ocupamos de lo realmente serio, de seguir acumulando capital y fortaleciendo el verdadero poder. ¡El poder del Dinero, en un verdadero frenesí!

¿Para qué insiste usted, Señor Presidente, en proporcionarles alimentación barata, balanceada, de buena calidad y completamente accesible a las clases populares?, ¿No ve que con su iniciativa arruina uno de los mecanismos de explotación más elaborados y sólidos con los que contamos? Nosotros desde antes de la Cuarta República, hemos controlado la importación y la cadena de distribución de alimentos. Dominamos el mercado interno, dictamos las pautas de consumo y regulamos los precios. Si usted se mete con eso, nos golpea el corazón y no pretenderá entonces que, lo dejemos maniobrar en ese sentido. Si la gente come bien, no se enferma. Olvídese entonces de Mercal, cancele los PDVAL, omita esa consigna edulcorada con ritmo de bolero de: ¡Es más que amor Frenesí!

Si la gente ya no se enferma o se enferma menos, y usted Señor Presidente, insiste en seguir construyendo e inaugurando CDI’s y CRI’s, el daño que nos inflinge con su “visionario” plan, afecta a nuestros intereses y a nuestros hijos, entenderá entonces nuestra reticencia a sus propósitos. ¿Que vamos a hacer para recuperar las cuantiosas inversiones que hemos hecho en clínicas y centros diagnósticos si los pobres no los visitan? ¿Qué van a hacer nuestros hijos médicos -que estudiaron gratuitamente en las Universidades Públicas subsidiados por el Estado, que regresaron cargados de postgrados obtenidos en el exterior, gracias a la posibilidad de usar a sus anchas las becas Gran Mariscal de Ayacucho-, para ganarse su sustento?. ¡Esto es un frenesí!

Darle tierras a la gente para que las trabaje es un sueño señor. Si se hicieran productivos todos nuestros eriales, se elevaría la producción, y esto haría caer los precios de los alimentos y de la materia prima, y eso Señor Presidente es inadmisible. Venezuela es el Paraíso que, hemos construido nosotros mismos, en donde las reglas del mercado no funcionan como se esperaría. No estamos dispuestos a permitir que por un Sí, usted permanezca más allá de este periodo y nos arruine la existencia cómoda que llevamos hasta ahora. Abandone su frenesí, ¿sí?

Ya usted Señor Presidente, debe haber notado en la lectura, lo religiosos que somos. Amigos íntimos de nuestros vicarios, les hemos consultado acerca de la interpretación que usted pretende darle a la doctrina de Díos y ni Baltasar, ni Urosita ni Licker han sabido decirnos ¿Cómo es eso de darle la mayor suma de felicidad posible al pueblo? ¿No ve usted, Señor Presidente, el placer innato que tienen los pobres con el sufrimiento? Su gusto por las telenovelas, el goce que experimentan viendo ¿Cuál es la solución?, con cuanta fruición disfrutan del programa de Cristina Saralegui. ¿No nota Señor Presidente el deleite que sienten estos humildes seres, al verse retratados todas las noches, a mediodía, acada rato, en la historia de la mucama que es violada por el señorito de la casa, despreciada por la suegra, encerrada en un manicomio y a quien le es arrebatado su hijo recién nacido, para luego aceptarla a medias en el seno de la familia rica con el único propósito de hacerle la vida de cuadritos? Si las cosas no fueran así –cosa que usted pretende-, ¿De qué vivirían nuestros aliados los intelectuales? ¿Qué va a ser de la vida de Leo Padrón o del gordito César Miguel?, ¿Qué va a pasar con sus bodrios? ¿De qué van a vivir nuestros amigos -Amos del Valle como nosotros-, que ostentan los principales medios de comunicación del país? ¿A quiénes les van a administrar nuestros canales de televisión su dosis diaria de circo, obviamente rociada de múltiples propagandas que, “orienten” el consumo y les digan con qué, cómo y dónde comerse el pan? ¡Sin pobres no se puede vivir! Señor Presidente, contrólese, ¿Frene, si?

Tendrá que vivir los próximos años Señor Presidente, entre cobras, cascabeles y mambas negras, por qué como usted en su delirio imagina, no sólo conspiraremos internamente. Haremos todas las alianzas necesarias con los gobiernos extranjeros que hasta ahora, han subsidiado nuestras actividades subversivas a cambio de su participación en el frenesí posgolpista.

No lo salvaran sus hordas de desarrapados, no le protegerán sus acuerdos con otras naciones. De nada habrán valido la construcción del Cardiológico Infantil o el Metrocable. ¡De que lo sacamos lo sacamos! ¡Por las buenas o por las malas!

Esos ranchos que brotan de los cerros entre la bruma y el polvo, esos rostros macilentos que nimban la orografía de nuestras ciudades, esa sucesión afantasmada de puestos de buhoneros y tarantines de vendedores ambulantes, esa amalgama de desesperanza e ilusión; esos que todavía viven anhelantes de un mañana prospero pospuesto hasta después de ganarse un billete de lotería, se encargarán de hacer el trabajo. Ya nuestro aparato propagandístico los ha inoculado.

Ese murmullo constante acerca de la corrupción de los funcionarios de Estado, ese refunfuñar de los pobres que todavía no han sido atendidos por las instancias y los planes del gobierno, serán la tierra fértil en donde esparciremos la semilla del descontento y a los que agitaremos hasta que su supervivencia se convierta en frenesí ji ji.

Señor Presidente usted tiene los días contados, por eso estamos contentos y proclamamos la victoria del
¡FRENESí, FRENESí, FRENESí!