lunes, 30 de marzo de 2009

Balada de Manuel Rosales

Respuesta con ritmo de Rap a la canción del grupo canadiense ARKELLS
Desde el centro de la Monumental de La Chinita, con un despliegue de sonido y efectos especiales, el espectáculo ya está montado.

Las cámaras luchan por mostrar en las pantallas gigantes instaladas en la plaza, las imágenes más favorables para que los escasos fanáticos presentes en el acto, ataviados con las inconfundibles franelas amarillas de Primero Justicia, las verde agonizante de COPEY y las proyankees azulblanquirojas de Un Nuevo Tiempo, se animen a sí mismos al verse proyectados meneando las caderas y moviendo sus cabellos, coreando las canciones de su ídolo que ya, de tanto escucharlas, se saben de memoria.

Con el martilleo incesante de los platillos cerrándose, el tambor retumbando y el bajo completando los acordes básicos del ritmo, entre una nube de humo y con el resplandor de los grandes reflectores encendidos por detrás, asciende desde el piso una silueta impresionante que en actitud de conquistador, proyecta su imagen agigantada mientras la gente explota en gritos y se cierra una ovación.

El MC (Maestro de ceremonias) anuncia por los altoparlantes con una voz que retumba:
Ladies and Gentlemens… with you… Manuellll… Rosaaaaaleeesssss!

El alarido que resuena es impresionante. Las muchachas histéricas gritan sin cesar con todas sus fuerzas y pulmones. Mientras, continúan los acordes y, por el sabio empleo de la iluminación, se va haciendo cada vez más reconocible la figura del personaje que de pie en el centro del escenario ha comenzado a develarse.

Cubierto todavía su rostro por la visera de la gorra que lleva de medio lado, se aprecia sin embargo el perfil inconfundible de una nariz un tanto deformada por los múltiples intentos de borrar con escalpelo los orígenes negroides de las facciones del cantante.

Vestimentas típicas del Bronx, Queens o Brooklyn pero compradas en el mercado de las pulgas, regateándoles a las guajiras hasta el último centavo, completan el atuendo rapero del intérprete.

Manuel anima a sus fanáticos. Con el micrófono inalámbrico empuñado en su derecha, eleva sin embargo los brazos, aplaudiendo por sobre su cabeza con amplios movimientos de brazos batientes que recuerdan en parte la figura mítica de un precursor del género, el popular CAP Dog tantas veces exhumado.

Se inicia el espectáculo y el repertorio comienza entonando:

Si me apresan y me encanan
Ya no hay nada que temer
La justicia maracucha
Más que ciega, hecha la loca
Lo que quiere resolver
Es como hacer para que crezca
Su bolsillo sin perder
La compostura y presencia
Que delatan inocencia
Y que hacen aparecer
Al lobo que llevan dentro
Como un pequeño bebé
(Coro) Como un pequeño bebé...

Si me matan y me muero
Los pretendo complacer
Volveré desde la tumba
Y no será a comparecer
Seguro me iré de rumba
Con los reales, con la muna
Que me han hecho envilecer
(Coro) Envilecer... te han hecho envilecer...

Con la prestancia de un mago
O de un buen imitador
Agarro cualquier idea
Hablo con mi contador
Y lo dejo resolver
Si la verga deja rial
Se la cuento a mi mujer
Involucro a algunos panas
Y ya no hay nada que hacer
(Coro) No hay na' que hacer...

Con el peo de las tres erres
No me vais a convencer
Mis contactos en el norte
Lo van a facilitar
No importa cuanto ellos aporten
Siempre voy a necesitar
De billete como monte
Para poder controlar
Conciencias y voluntades
Y con eso gobernar
(Coro) Y con eso gobernar....

La consigna que he aplicado
De copiar, copiar, copiar
Ha dado sus resultados
Con esfuerzo singular
Y las tres erres que he usado
Son Robar, Remedar y Rebuznar

Lo de Robar no lo explico
No hace falta para ná
Con las fincas, con las cuentas
Extenderse es redundar

Remedar no se si entienden
Tiene que ver con imitar
Y no hay nada que este gobierno
Haya querido inventar
Lo copio por que lo copio
Así sea por no dejar
(Coro) Así sea por no dejar....

Rebuznar eso si es grave
Me ha costado cantidad
Tú no sabes cuanto esfuerzo
He tenido que efectuar
Para meter más la pata
Que ese señor Groucho Marx
El viejito ese de Barbas
Que ha escribido El Capital
(Coro) Que ha escribido El Capital...

Y si Chávez que es un monstruo
Cuando en Yare lo encerraron
Construyó su verborrea
Cuando me encuentre encanado
Yo aprenderé a hacer Sudokus
Y quien sabe, tal vez lea
(Coro) Sí tal vez lea....

Mis amigos de los medios
Ustedes comprenderán
No es con cantos de ballenas
Que las cosas cambiarán
Es con hombres con ideas
Como las de este servidor
Que el país anexionado
Al imperio explotador
Aprenderá a comer cable
Pero vivirá mejor
(Coro) Así vivirán mejor...

Para cerrar este rap
Lo importante es que me deis
La gran oportunidad
De poder interpretar
Junto con Ramos Allup
Un mensaje y que dejéis
Que la música la ponga
El Disk Jockey que queréis
Un nombre tan singular
Y tan querido en el Zulia
Como es el nombre de Nomela
El de Nomela Dj
(Coro) El de Nomela Dj...
El de Nomela Dj...

domingo, 22 de marzo de 2009

Párese a sufrir

(Favor leer este texto con acento portuñol)

¡Queridos hermanos!, les habla el Obispo Alberto Federico. Reciban todos ustedes los fraternos saludos y la bendición de nuestro señor: El Dinero.

Como Obispo de la Iglesia Universal Reaccionaria y Ultraderechista Párese a Sufrir, quiero hacer del conocimiento público, los esfuerzos que todos nuestros Pastores han venido realizando a lo largo de estos años para ofrecerles a ustedes el camino de la salvación y la verdad.

Día tras día, hemos llevado nuestro mensaje apocalíptico a través de interminables horas de transmisión radioeléctrica y a lo largo de kilómetros de escritura incendiaria y espeluznante. Pero no hemos podido vencer la labia de Lucifer.

Encienda la tele, sintonice alguno de nuestros canales, busque el programa de alguno de nuestros Pastores y… ¡Párese a Sufrir!. Salga de su casa, diríjase hacia la panadería de la esquina y, antes de tomarse el cafecito matutino, empuñe el periódico comenzando por la primera o por la última página y… ¡Párese a Sufrir!

Titulares perversos, noticias despiadadas, mentirillas blancas, cobas del tamaño del Empire State Building, y embustes que por su magnitud mandan derechito al psiquiatra víctimas de un gran complejo de inferioridad, a las Torres Petronas de Kuala Lumpur, no han podido convencer a las mentes incautas de nuestro pueblo que, en su afán por salir de abajo, se cobijan bajo las alas de Luzbel.

Antes de que los evangelizadores brasileños con el “Reverendo” Edir Macedo a la cabeza, comenzaran su negocio… digo, su “Cruzada Religiosa” (empresa que los ha llevado a convertirse, seguramente en contra de su voluntad, en magnates de un emporio internacional), ya nosotros aquí, en Venezuela, habíamos patentado la idea de crear una nueva presentación para distribuir el opio de los pueblos.
Nuestro negocio, está cubierto bajo El Manto Sagrado de la Impunidad.
Estamos concientes de la importancia que poseen los medios de comunicación en el dominio de la voluntad de las masas y por ello nos hemos hecho con el control de grandes cadenas de radio, de influyentes periódicos, de imprentas, editoriales, estudios de grabación y de las joyas de la corona que para nosotros representan las estaciones de televisión. Hemos pontificado acerca del desastre económico hacia el que conducen a la nación los populistas del gobierno, y no importa que no hayamos pegado una, que por pequeñeces como esas no vamos a parar de seguir.
Nuestros pastores, el Reverendo Miguel Rodríguez, los Hermanos Gerver Torres, Moisés Nain y Hugo Faría, todos ellos expertos en economía, nos han brindado recetas infalibles para acabar con los pobres… pero los muy malagradecidos no quieren entender que el camino para alcanzar el cielo comienza por pasar mucha hambre y trabajo.
Los obispos de nuestra iglesia, Teodoro Petkoff, Emeterio Gómez y Francisco Faraco, infalibles en sus apreciaciones, han recibido del pueblo el reconocimiento y el apoyo ganándose el mote bíblico de Profetas del Desastre, pero éste Régimen no los ha escuchado.
Los apóstoles de nuestra fe, Luís Giusti, Humberto Calderón Berti y Alberto Quirós Corradi, jamás se han equivocado en sus predicciones acerca del comportamiento del mercado petrolero y mucho menos han errado en los consejos sobre cómo hay que emplear los recursos que nos proporciona ese Aceite Milagroso que mana en nuestra tierra como del Huerto de Getsemaní.
Pero queridos hermanos, ¡El demonio, en realidad no tiene cuernos como hasta ahora las falsas religiones han divulgado, no!, ¡Belcebú tienen una verruga! Y si se la examinan con una lupa verán que tiene escrito –al lado del letrero de Made in China- el número de la bestia… ¡El 666!
En realidad, queridos hermanos, no deja de impresionar la capacidad y la astucia que tienen algunas personas de envolver a la gente, y éste falso profeta ha hecho que las personas pobres piensen que tienen derecho a salir de marginalidad.
Para realizar el culto y defender nuestra doctrina, abandonamos la idea de reunirnos en teatros quebrados y cines de mala muerte y, pasamos a mostrarnos ufanos en lugares abiertos, como en plazas o avenidas en donde con un poquito de la ayuda de nuestras cámaras de televisión, hemos llegado a pensar que de verdad somos la mayoría; hemos brincado y sudado al ritmo de bailoterapia, hasta lograr que las más gordas de nuestras seguidoras -con excepción de La Bicha- hayan rebajado ostensiblemente sus panzas y sus papadas.
Nos hemos burlado del sistema de justicia del país y hemos armado berrinches de carajito malcriado en los circuitos internacionales cada vez que nos ha dado la gana, hemos presentando ante el mundo la persecución, el maltrato y la exclusión de la cual son víctima nuestros mártires, pero no hemos podido quebrantar el espíritu de Pazuzu en su afán por hacer más democrática la distribución de los ingresos de la patria.
Nuestros adeptos siguen ciegamente y al pié de la letra nuestra doctrina. Y esto se les ha convertido en un asunto de fe. Su impacto en la industria de los mercados mediáticos y financieros es indiscutida y si bien no hemos podido demostrar que la gente con nosotros para de sufrir, es bien cierto que jamás para de pagar. En una economía basada en nuestros principios, tendrán que pagar por el agua precios que les harán pensar que la extraemos del mismísimo río Jordán. El pan que se coman llegará a costar más que el bendecido por Nuestro Señor en la última cena, y el valor de los terrenos les hará pensar que están adquiriendo lotes de Tierra Santa.
Sin embargo anoche Mefistófeles anunció al país su Paquete de Medidas Anticrisis y otra vez nos ha dejado en ridículo, mirando para San Felipe. Ha retado al poder del mercantilismo, ha hecho a un lado los sentimientos casi religiosos que hacia el dinero le hemos inculcado al hombre contemporáneo. Nada de medidas de shock, nada de devaluación, nada de despidos masivos, nada de escenarios lúgubres, nada de decrecimiento, nada de contracción en el gasto público, nada de desaceleración de la economía, ¡nada de nada!

¿Qué falta de seriedad es ésta carajo?. No hubo aumento de la gasolina, se dedicó a sincerar el presupuesto nacional en base a un barril de petróleo con precio de 40 dólares; se afincó en la eliminación de los gastos suntuarios, se atrevió a tocar los coroticos del pesebre y ordenó la reducción de sueldos de los altos funcionarios del gobierno, en fin una falta de seriedad total en los planteamientos económicos por parte de este régimen.

¡Así, de verdad, no se puede!, ¡O Chávez entiende que la economía es algo serio y que los intereses que tiene que defender son los intereses de los banqueros, de los latifundistas, de los usureros que son las personas que de verdad le dan de comer al pueblo, o desde el púlpito de nuestras iglesias le comenzamos a azuzar nuevamente a la gente!.
¡¿Con un gobierno así, quién puede parar de sufrir?!

viernes, 20 de febrero de 2009

La marcha de los Blackberry’s

Diez de la madrugada, el cuarto en penumbras, la cabeza oculta debajo de las frazadas que lo protegen de las ráfagas gélidas que salen del aire acondicionado. Una mano se mueve, se asoma por entre las sábanas al sonar insistentemente el celular:

- ¡Hola Juanis! ¿Ya estás listo para la marcha?

- ¿Quién habla, quién es?, ¿¡Qué hora es!?, ¿Qué marcha?

- ¡Porfis Juan, no te hagas, tú no estás en nada, despierta!

- Hola Mer… ¿De qué marcha me estás hablando?

- ¡De la nuestra Juanchis!, ¡Yon nos está convocando otra vez a marchar!, pero esta vez vamos a hacerlo con estilo. ¡Nada de andar sudando, pateando las calles, vestidas con el antifashion ese de la franelita de Pepe Ganga con la manito blanca timbrada!, ¡Qué va!. ¡Está vez será super, vamos a marchar, vamos a hacer una cadena… de llamadas, o sea, ves!

- ¿Qué llamadas, qué John, de quien me hablas?

- ¡No John, Yon!, ¡Yon Goicochea!, ¡¿Ok?!. Él, en vista de los resultados tan favorables que obtuvimos esta vez en las elecciones, y para rendir el dinero del Milton Friedman Award, nos está convocando a activarnos.

- ¡Pero Mercy… de que resultados me hablas, si perdimos!

- Eso es lo que nos quiere hacer pensar este Régimen, pero en realidad triunfamos, salimos fortalecidos, ¿no has escuchado las declaraciones de Luís Ignacio Planas, o las de Andrés Velásquez?, ¡Ellos si están claros, esta vez ganamos!.

- Bueno ehhhh….

- Si baby, te cuento que hemos aumentado nuestra votación y con la ayuda de Teo… Teodoro Petkoff of course, hemos atraído a un gran número de intelectuales que, obnubilados por lo exótico del verbo izquierdozo del bicho ese, militaban con el proceso. Pero con el temor que les infunde la lengua mordaz de Teodoro, el miedo a no ser invitados nunca más a un programa de opinión y el terror a que no los reconozcan como personas inteligentes, decidieron cambiarse a nosotros, y esos son votos de calidad.

- Mira Mer, un voto es un voto…

- ¿Estás loco?, ¡Pareces chavista nené!, ¡Claro que no es lo mismo!, así parezca que somos iguales, en realidad no lo somos: ¿Tú me has visto a mí comprando en el mercado del Cementerio?, ¿Tú los has visto a ellos rumbeando en Kami beach?, ¿Tú me has visto a mí viajando en ferry para Margarita?, ¿Tú los has visto a ellos en Maiquetía abordando vuelo por el Terminal Internacional?, ¿ves que no es lo mismo?, ¿Fue que te lavaron el cerebro baby?. ¡Para eso es para lo que sirve el dichoso satélite!. Alguna información codificada le deben estar metiendo a las personas en el cerebro y por eso es que hay tanto bicho marginal votando todavía a favor de esta Dictadura.

- Oye sólo te dije que…

- Bien, ya que estás despierto te cuento que es una idea supergenial, ¡te vas a morir!. Resulta que esta vez, para diferenciarnos de las hordas chavistas, vamos a usar para la convocatoria… ¡muérete!, ¡Nuestros celulares, que fino!
Pero no vayas a creer que eso va a ser con cualquier móvil chino ensamblado en Venezuela, no. ¡Vamos a emplear para esta actividad nuestros Blackberry’s!. Lo siento por los monitos que se unieron a nuestra causa y que cargan esos asquerosos Kuawei, pero ellos tienen que entender. ¡Esto es por nuestra patria!

- Ok, dime como va a ser eso… comienza a sonarme interesante.

- ¡Sí vale! ¿estás sorprendido no?, eso es por efecto de la depre postelectoral, pero como te dije ¡Ganamos! y tranquis que eso se te pasa fast en lo que escuches lo que Yon nos tiene que decir.

- Ok, ¿Y como voy hacer para empatarme en esa?

- Es superfácil, busca tu Blackberry, te vas a la pantalla de inicio, abres la lista de aplicaciones. Redactas en SMS… eso si, tienes que tener el BlackBerry Application Storefront instalado o si no el Blackberry Web Signals porque si no perdóname amiguis pero, ¡No te vistas que no vas!

- Si va, ya entendí, pero no me ubico…

- ¡Hay flaco, eso es muy fácil!, como te decía, si tienes servicio Wi-Fi, ubícate en el facefrot que es muy amigable, buscas el botoncito a la izquierda -¡Guácala!- de la rueda de desplazamiento, el que tiene los siete puntitos… ¡Hay que cuchi… siete estrellitas como nuestra bandera!. ¡Huy que rabia, no nos disgreguemos, que ya esto parece un discurso del Mico Mandante!. Si estás acompañado, cosa que te recomiendo, busca en el listado de aplicaciones el ícono de la cornetica y se prepara el grupo para escuchar el mensaje de Yon y tal vez también hable Sbolanski.

- Pero así es muy aburrido Mercy, ¿Qué vamos a hacer mientras ellos hablan?, ¿No vamos a incendiar palmeras?, ¿No vamos a quemar cauchos?, ¿No vamos a tirar piedras y bombas Molotov pacíficamente?, ¿No le vamos a echar candela a las faldas del Ávila? Mira que la última vez le hicimos una minifalda ja ja ja…

- ¡Qué básico eres Juan!, ¿Eso me revienta de tí sabes?,. lo que quiero que entiendas es que con los numeritos tan prometedores que obtuvimos, no tenemos por que calarnos más a este gobierno despótico y mucho menos a sus segundones que no sobrevivirían un día fuera del ala protectora de Chávez.

- Pero Mer… sabes que en las calles ahora corremos peligro. Con esos tipos todo raros de Ávila TV no tenemos vida. A cada rato nos caen por donde andamos y se ponen a preguntarnos cosas de ideología o algo así y a mi me parece Mer que como que estamos quedando en ridículo con las cosas que contestamos.
Ellos se burlan de nosotros en nuestras narices, hacen tomas en donde nos vemos tal y como somos…. muy poquitos, no como los de Globovisión, en donde si pareciera que estábamos bastantes.

- Bueno flaco, ¡Has lo que te dé la gana!, pero eso si, no pretendas que después de esto te aceptemos como parte del grupo ¿Ok?...

- Oye discúlpame si….

- No Juanchis, así no son las cosas. Mucho nos hemos esforzado por mantener una patria con gente hecha a nuestra imagen y semejanza para que ahora tú te rajes.
Anda, quédate con tus negritas, tus empanadas, tus cervezas y tu salsa…

- Pero flaca…

- ¡Nada Juan, dime si nos vas a acompañar o no!. ¡Me haces el favor, enciende tu Blackberry, conecta tu Bluetoot, accedes a una red Wi-Fi, emplea tu Users Tools, pulsas la tecla Intro, configuras el Explorador Outlook, te pegas al Navi2Go y te unes a nuestra marcha virtual por que si no olvídate de mí!, ¡No te me vuelvas a acercar cuando estemos en la Feria de la Comida de la Católica y mucho menos me dirijas la palabra cuando estemos reunidos pintándonos banderitas en las mejillas delante del Centro de Estudiantes!.

- Pero mi flaca… ¿Aló?, ¿Aló?, ¡Aló!... Huy qué raya, la flaca como que me rebotó no jo… y eso que ni sospecha que yo no le se decir que No a nadie…

domingo, 8 de febrero de 2009

FRENESí

Todavía recordamos cuando usted Señor Presidente, lanzó su cursi "Mensaje de amor para el pueblo de mi Venezuela", ¡Como gritamos!, ¡Como nos hizo rabiar! En verdad logró desesperarnos y desató toda nuestra furia mediática.

Fue debido a esa desagradable experiencia que, decidimos como los representantes más conspicuos del pueblo venezolano que, fundaríamos para defender la integridad de Patria, amenazada por el populismo y la ordinariez que usted encarna, el Frente Reaccionario de Energúmenos Negados por Entero al Sí, por sus siglas en español: FRENESí.

Con la demagogia que lo caracteriza Señor Presidente, usted ha puesto a estudiar a todo el mundo llevando los niveles de analfabetismo casi a cero es cierto pero, nos ha dejado a nosotros sin servidumbre, lo que nuestros circunstanciales aliados de la clase media mencionan de manera genérica y despectiva como: “Cachifas”. Por favor ¡Frene, sí!

Si usted, Señor Presidente, no hubiese puesto en práctica esa ridiculez sobre ruedas denominado Plan Venezuela Móvil, todos esos recién empleados a los que la bonanza petrolera -con su ayuda “mesma”- está tocando, andarían como lo manda Nuestro Señor en camioneticas, busetas o en metro, y nosotros, no tendríamos por qué aguantarnos semejantes embotellamientos. ¡Jamás óigalo bien, jamás hubiésemos tenido que entrenar al insulso del Henrique Capriles Radonski para que presionara con el tal Plan Pico y Placa!. ¡Por Díos, Frene! ¿Sí?

El haberle colocado cerca de sus casas a los pobres los servicios médicos de primer nivel, es otra de las muestras de su igualitarismo que, Señor Presidente, nos resultan francamente inaceptables. ¡Habrase visto!.¿Cómo cree usted que, nuestros hijos después de haber estudiado tanto, con sus batas impecables, blanquísimas, se van a ir a dormir a esos nidos de delincuentes?. Y ese nombrecito: ¡Barrio Adentro!, ¡Que marginal, Díos!. ¿Por qué no acepta nuestras sugerencias para reactivar la economía y deja de perder dinero en esas tonterías pseudorevolucionarias? Permítales a los pobres seguir con sus vidas felices y despreocupadas, sin medicinas costosas que, probablemente les den reacción. Ellos con sus ramas y sus santos se curan de todo mal que les aqueje. ¡Por Jesucristo, deje de ser intenso y frene, sí!

¡Por supuesto que los estudiantes andan alborotados!, pero todo es su culpa Señor Presidente. Si todos pudieran estudiar, muchísimos venezolanos por deseo propio, se prepararían para la vida, abrirían los ojos y se independizarían de nosotros. Entonces ¿Quiénes nos trabajarían a cambio de salarios miserables? ¿Quiénes manejarán nuestros carros último modelo, quiénes bañarán nuestras mascotas, quiénes labrarán nuestras tierras?, ¿Quiénes nos envidiarían? La rebelión de nuestros hijos no responde a un plan golpista en su contra Señor Presidente, es una cuestión de Supervivencia de Clase. Si usted se sometiera a nuestros designios, si usted aceptara firmar con nosotros una especie de Pacto en el espíritu de Punto Fijo, no tendríamos ningún problema en aprobar su cacareada enmienda. A nosotros no nos importa realmente quien esté sentado en Miraflores; si es inteligente o bruto, si es socialcristiano o socialdemócrata, si es derechista o izquierdista, si es fascista o revolucionario, lo que deseamos es un hombre, llámese usted o cualquier otro que, como los presidentes anteriores, se entretenga con las cuestiones políticas, las giras y los discursos, mientras nosotros nos ocupamos de lo realmente serio, de seguir acumulando capital y fortaleciendo el verdadero poder. ¡El poder del Dinero, en un verdadero frenesí!

¿Para qué insiste usted, Señor Presidente, en proporcionarles alimentación barata, balanceada, de buena calidad y completamente accesible a las clases populares?, ¿No ve que con su iniciativa arruina uno de los mecanismos de explotación más elaborados y sólidos con los que contamos? Nosotros desde antes de la Cuarta República, hemos controlado la importación y la cadena de distribución de alimentos. Dominamos el mercado interno, dictamos las pautas de consumo y regulamos los precios. Si usted se mete con eso, nos golpea el corazón y no pretenderá entonces que, lo dejemos maniobrar en ese sentido. Si la gente come bien, no se enferma. Olvídese entonces de Mercal, cancele los PDVAL, omita esa consigna edulcorada con ritmo de bolero de: ¡Es más que amor Frenesí!

Si la gente ya no se enferma o se enferma menos, y usted Señor Presidente, insiste en seguir construyendo e inaugurando CDI’s y CRI’s, el daño que nos inflinge con su “visionario” plan, afecta a nuestros intereses y a nuestros hijos, entenderá entonces nuestra reticencia a sus propósitos. ¿Que vamos a hacer para recuperar las cuantiosas inversiones que hemos hecho en clínicas y centros diagnósticos si los pobres no los visitan? ¿Qué van a hacer nuestros hijos médicos -que estudiaron gratuitamente en las Universidades Públicas subsidiados por el Estado, que regresaron cargados de postgrados obtenidos en el exterior, gracias a la posibilidad de usar a sus anchas las becas Gran Mariscal de Ayacucho-, para ganarse su sustento?. ¡Esto es un frenesí!

Darle tierras a la gente para que las trabaje es un sueño señor. Si se hicieran productivos todos nuestros eriales, se elevaría la producción, y esto haría caer los precios de los alimentos y de la materia prima, y eso Señor Presidente es inadmisible. Venezuela es el Paraíso que, hemos construido nosotros mismos, en donde las reglas del mercado no funcionan como se esperaría. No estamos dispuestos a permitir que por un Sí, usted permanezca más allá de este periodo y nos arruine la existencia cómoda que llevamos hasta ahora. Abandone su frenesí, ¿sí?

Ya usted Señor Presidente, debe haber notado en la lectura, lo religiosos que somos. Amigos íntimos de nuestros vicarios, les hemos consultado acerca de la interpretación que usted pretende darle a la doctrina de Díos y ni Baltasar, ni Urosita ni Licker han sabido decirnos ¿Cómo es eso de darle la mayor suma de felicidad posible al pueblo? ¿No ve usted, Señor Presidente, el placer innato que tienen los pobres con el sufrimiento? Su gusto por las telenovelas, el goce que experimentan viendo ¿Cuál es la solución?, con cuanta fruición disfrutan del programa de Cristina Saralegui. ¿No nota Señor Presidente el deleite que sienten estos humildes seres, al verse retratados todas las noches, a mediodía, acada rato, en la historia de la mucama que es violada por el señorito de la casa, despreciada por la suegra, encerrada en un manicomio y a quien le es arrebatado su hijo recién nacido, para luego aceptarla a medias en el seno de la familia rica con el único propósito de hacerle la vida de cuadritos? Si las cosas no fueran así –cosa que usted pretende-, ¿De qué vivirían nuestros aliados los intelectuales? ¿Qué va a ser de la vida de Leo Padrón o del gordito César Miguel?, ¿Qué va a pasar con sus bodrios? ¿De qué van a vivir nuestros amigos -Amos del Valle como nosotros-, que ostentan los principales medios de comunicación del país? ¿A quiénes les van a administrar nuestros canales de televisión su dosis diaria de circo, obviamente rociada de múltiples propagandas que, “orienten” el consumo y les digan con qué, cómo y dónde comerse el pan? ¡Sin pobres no se puede vivir! Señor Presidente, contrólese, ¿Frene, si?

Tendrá que vivir los próximos años Señor Presidente, entre cobras, cascabeles y mambas negras, por qué como usted en su delirio imagina, no sólo conspiraremos internamente. Haremos todas las alianzas necesarias con los gobiernos extranjeros que hasta ahora, han subsidiado nuestras actividades subversivas a cambio de su participación en el frenesí posgolpista.

No lo salvaran sus hordas de desarrapados, no le protegerán sus acuerdos con otras naciones. De nada habrán valido la construcción del Cardiológico Infantil o el Metrocable. ¡De que lo sacamos lo sacamos! ¡Por las buenas o por las malas!

Esos ranchos que brotan de los cerros entre la bruma y el polvo, esos rostros macilentos que nimban la orografía de nuestras ciudades, esa sucesión afantasmada de puestos de buhoneros y tarantines de vendedores ambulantes, esa amalgama de desesperanza e ilusión; esos que todavía viven anhelantes de un mañana prospero pospuesto hasta después de ganarse un billete de lotería, se encargarán de hacer el trabajo. Ya nuestro aparato propagandístico los ha inoculado.

Ese murmullo constante acerca de la corrupción de los funcionarios de Estado, ese refunfuñar de los pobres que todavía no han sido atendidos por las instancias y los planes del gobierno, serán la tierra fértil en donde esparciremos la semilla del descontento y a los que agitaremos hasta que su supervivencia se convierta en frenesí ji ji.

Señor Presidente usted tiene los días contados, por eso estamos contentos y proclamamos la victoria del
¡FRENESí, FRENESí, FRENESí!

lunes, 26 de enero de 2009

Un Mundo sin Reelección

Imagine usted apreciado lector(a) un mundo sin la posibilidad de poder repetir las cosas, así estas hayan dado buenos resultados, o aún si su disfrute haya sido placentero. Eso es lo que está planteando el NO irracional que enarbola la oposición, ante la posibilidad cierta o no de reelección que tenga un individuo, aspirante a un cargo de escogencia popular.
Un NO que exige no pensar para colocarlo. A lo mero macho, ¡NO es NO y punto!
De ahora en adelante, si a usted le ha gustado determinada marca de cerveza desde que se escapaba del colegio con su franelita azul claro, váyase olvidando de la burbujeante amargura que desciende por su garganta por que más allá de la segunda birra NO podrá pasar, esté o no, su conyugue presente. NO es más de dos cajas, ¡NO!... son sólo dos piches cervecitas y NO más.
NO discuta usted amigo(a) lector(a), esto es peor que las restricciones que impone el médico. Y sepa que de aquí en adelante, el plato aquel que tanto ha disfrutado, o la parrillita del fin de semana, quedarán proscritos por qué la dirigencia opositora en sus desafueros le tiene prohibido a sus seguidores y por extensión al resto de los venezolanos, el repetir lo bueno más allá de dos veces consecutivas. ¡Dije que NO carajo!
Los argumentos que usted pueda esgrimir a favor de de la reelección de las cosas que apetece, tropezarán con la inmensidad de un NO que, como los globos aerostáticos, se sostiene por obra y gracia del aire caliente que exhalan los televisores o los titulares incendiarios.
Por más que usted no quiera, las bondades de un NO irreflexivo nos harán retroceder a épocas ya superadas, en las que la gente votaba por los colores del “partido tal” por que NO sabía leer lo suficiente como para interpretar el mensaje de sus candidatos. Con saber firmar bastaba.
Partamos del hecho inexplicable que representa el NO despiadado con que enfrentan los líderes opositores la posibilidad de reelección. Personas que, como esos señores, llevan media vida siendo los dueños de un cargo, sin someterse a una escogencia previa, muchas veces heredado, sin méritos, sin apoyo popular, representando los intereses de grupos económicos que son los que en realidad hasta ahora habían y en muchos casos, continúan mandando, nos señalan de forma descabellada que debemos decirle NO a la opción de reelegir a alguien que en su accionar como mandatario nos haya agradado.
Para ellos, para estos bribones, Sumos Sacerdotes del fariseísmo contemporáneo, si el mismísimo Jesús se hubiese querido reelegir, el adverbio de bienvenida con que deberíamos recibir su solicitud sería un radiante NO. Judas por su parte, militaría en PODEMOS y tendría además de sus 30 denarios, un programa en GLOBOVISION. Nada mal para resolver a un traidor, ya que según refieren los que estudian esas menudencias, las tres decenas de denarios al cambio actual y sin CADIVI, le reportarían 50.000 retratos verdes de George Washington para ponerle su “carita feliz”. Y el programita en la TV le proporcionaría una vitrina en donde desnudar su impúdica inconsistencia ideológica. Pedro mientras tanto, negaría al Presidente 3 veces antes de sonar un eructo. Y un tercio de los apóstoles estarían metidos en tantos guisos que con el escándalo, terminarían por revivir al Mar Muerto.
Pero si resulta un acto de fe decirle NO a las posibilidades de postulación por más de dos periodos consecutivos al mismo cargo: ¿Como haría el “Santo Padre” para convencer a Urosa Sabino de que dejara de echarle paja?, ¿Le recordaría que él, el Vicario de Dios, ocupa a perpetuidad la silla papal?, ¿Le mencionaría el pequeñísimo detalle que el cura Ugalde lleva más de 17 años como Rector de la UCAB?
Si parece ser indispensable el pronunciar un NO a la solicitud de enmienda que realiza la Asamblea Nacional: ¿Cómo va a hacer el inefable Henry Ramos Allup -cuyo nombre vengo escuchando desde carajito como Secretario General de Acción Democrática y que llevaba varios periodos consecutivos como parlamentario del extinto Congreso que, es más, alcanzó a rasguñar la actual Asamblea Nacional-, para presentar sus alegatos a favor del NO? Les dirá -seguramente- de inmediato que NO, quela reelección no es algo que decida el candidato, sino que el pueblo por mayoría eleccionaria será quien resuelva finalmente la viabilidad de las aspiraciones que pueda manifestar un ciudadano de volver a optar a un cargo de elección popular, como ocurrió en su caso.
Tendrán que decirle NO como lo han hecho Manuel Rosales, Liliana Hernández, Miguel Enrique Otero, Marcel Granier etc., cada vez que se les presenta la disyuntiva “Aspirar o NO Aspirar”, “Cambiar o NO Cambiar” he allí la cuestión.
Pero todos nosotros, los venezolanos, de verdad tendremos que decirle NO a las posibilidades de estudio que se han abierto durante estos últimos años, tendremos que volver a esperar sentados -como lo hacíamos antes-, mientras recibimos un NO como respuesta cuando vayamos por auxilio a los hospitales que mal que bien ahora están funcionando. Tendremos que tragarnos un NO, cuando en las noches, se nos presente una emergencia y NO haya un módulo de Barrio Adentro a donde acudir para solventar el trance. Tendremos que “comernos las alfombras” cuando la crisis apriete y NO tengamos MERCAL para adquirir los productos básicos. Es más tendremos que conformarnos cuando nuestras parejas nos digan en la cama: “De aquello… NO más de dos. ¡Hay que darle la oportunidad a otros vale!”
Por todos los NO anteriores, digámosle ¡SÍ!, un solo SÍ, un SÍ rotundo, a las posibilidades de perfeccionar las cosas que la Revolución ha generado.

viernes, 16 de enero de 2009

Herrar es de umanos

¡Tan tranquilo que venía yo vale! Relajado y bronceadito. Yo, que no le hago mal a nadie y vienes tú carajito…. a sabotearme la vaina.

Siempre he sido un hombre discreto al que le gustan los buenos tragos y el oficio de titiritero. Cuando seguramente tú no habías nacido, a ver… ¿Qué hacía yo cuando el gobierno de Carlos Andrés Pérez? ¡Ah ya sé…. aprendía a saltar charcos! De allí viene mi afición a brincar de Maiquetía a San Juan… de Puerto Rico, con la ayuda de un avioncito… claro.

No recuerdo bien pero creo que siempre he tratado de aprender de mis jefes y de mis mayores. Y… déjame recordar, cuando tú todavía eras sólo un crío…. ¿Qué hacía yo cuando gobernaba Lusinchi? ¡Ya!... Entendí lo necesario que era tener un buen dominio del dedo índice. Sobre todo para enfrentarme a los muchachitos cagatinta como tú, que quieran pasarse de vivos. Su uso me recomendó Jaimito, siempre debe ir acompañado de algún tipo de amenaza velada o explícita del tipo: “¡Tú a mí no me jodes!”.

¡Qué tiempos aquellos! Cuando tú no llegabas ni a adolescente, cuando eras un salserín, me apliqué a la idea de saborear el poder, de a poquitico. Estudié, repasé, y en un curso avanzado, asimilé el significado de echarle tierrita a los problemas, generando cortinas de humo que distrajeran hasta a los más aguzados. Como en el caso de los “yises”, el de la urbanización Juan Pablo II, o en el de las andadas de Blanca la amante-secretaria o la secretaria-abogado. Como sea, ya eso me resbala.

Déjame pensar… cuando tú todavía no te habías graduado de periodista si es que eso fue lo que estudiaste en la Bolivariana… ¿Qué hacía yo en Miraflores en el año 2003 como pa’el 11 de abril?

¡Coño…. cómo se me escapan vainas!, ¡Que memoria la mía pana! Pero bueno, por donde iba… Eso, seguro, es producto de los momentos de reflexión en beneficio de la gente que acostumbro tener a cada rato.

Cuando tú me sorprendiste Carvajalino venía yo distraído, pensando, entregado a mis cavilaciones más profundas…. “Si a algo había que cargarlo con calorías y colesterol… ¿Por qué Díos no escogió el brócoli y se antojó de ponerle todas esas porquerías a los helados?... ¿Por qué la personas que roncan siempre son las primeras en quedarse dormidas?... ¿Por qué las mamás de telenovela siempre aparentan ser sólo un año mas viejas que sus hijas? ¿Por qué, por qué, por qué?

Y llegas tú Carvajalino amenazándome, con el micrófono en la mano como si me lo fueras a zampar por la jeta, ¿Qué querías que hiciera? Me pusiste sensible chamo…Tú sabes que yo soy un hombre delicado.

Yo sé bien que un consejo siempre ha sido un regalo incierto, pero Carvajalino coño… ¡acéptame uno vale!

Así con ese estilacho tuyo no vas a llegar a ningún lado. ¿Tú crees que comportándome de esa manera con los poderosos fue que yo llegué a Presidente de Venezolana de Televisión chamo?

¡No mí pana! Yo sé… está bien, los hechos son obstinados, y pareciera que yo andaba con la parranda de pendejos esos, con los que tú me viste llegar al aeropuerto y pareciera además que andábamos conspirando, pero no es así mi llave.

A esos tipos yo no los conozco, es más casi ni les dirijo la palabra. Lo que pasó fue que yo para desestresarme me fui un ratico hasta el hotel La Concha y estando allí, tuve que ayudar a un tal señor John Patrick un gringo muy simpático, que no sabía como ordenar la comida en español y como yo medio machuco el inglés, me ofrecí cortésmente a auxiliarle ¿ves?

No es lo que tu piensas Carvajalino, a Borges, Planas, Barboza y Ramos me los tuve que calar ¡por lo decente que yo soy pana! Estaba yo fajao en mi papel de interprete cuando los tipos al ver que el gringo y yo gozábamos una bola bebiendo del escocés mayor de edad, se pegaron como garrapatas y cuando ya estaban un poco paloteaos, comenzaron con una vaina, con una sola habladera de paja que, parecía de verdad, que estábamos conspirando.

¿Pero tú en serio Carvajalino, vas a creer que yo estoy involucrado en golpes y planificación de asonadas? ¿Ves por qué es que yo me arrecho contigo?

¡Después no quieres que yo te ofrezca un carajazo! Y encima me dices Palangrista….

¡Palangrista es el coño’e tu madre! Disculpa hermano que te lo vuelva a decir, eso fue un arrebato. Tú sabes que la peor quiebra es la pérdida del entusiasmo y yo Carvajalino soy más que un borracho, un entusiasta empedernido.

Pero hagamos una vaina vale. Tú no me vuelves a llamar Palangrista y yo, te lo prometo, no te vuelvo a sacar la madre. ¿Ta pago? ¡Si va pues!

Eso sí… se más original vale. ¡Y que los cuatro fantásticos! ¿Y dónde me metes a mí? ¿Y en dónde queda el gringo? ¡Pa eso nos hubieras dicho El Gran Combo de Puerto Rico!

Acuérdate siempre de esto Carvajalino “Fama y dinero no cambian al Hombre, simplemente lo muestran tal como es”. Discúlpame viejito… la próxima vez no me dejo retratar con esos chapuceros de mier… Chávez no se va a enterar de que lado lo han golpeado, te lo juro.

Y aunque me hayan recomendado que me cuide, mejor aplico lo que me enseñaron… lanzo la bola esa de los 57.000.000.000 de $ que Chávez ha regalado y apago el peo en que me metiste con la entrevista sorpresa esa que me mandaste. Ya lo sé rectificar es de sabios… pero errar (otra vez) es de Humanos.

lunes, 5 de enero de 2009

Un consejo para el Ministro de Transporte

Vengo saliendo de una guardia de perros, y eso que me estoy refiriendo a un hospital “de provincia”. Pero en una noche, se atienden cientos de pacientes y de ellos unos cuantos por accidentes de transito. Los hay de toda naturaleza, arrollados, colisiones, volcamientos etcétera.
El denominador común: ¡LA IMPRUDENCIA!. El ingrediente con mayor peso específico presente en la mayoría de los casos y agravando las características del hecho: ¡LA INGESTA DE ALCOHOL!
Esta combinación ya lo sabemos, resulta letal en muchos de estos sucesos y en otros tantos incapacitante, por periodos que oscilan entre los pocos días o semanas, hasta toda la vida.
De un tiempo para acá, debido al incremento -quiérase reconocerlo o no- del poder adquisitivo de los venezolanos, el crecimiento en el número de vehículos ha sido considerable, a tal extremo de volver insoportable el tráfico hasta de pueblitos otrora apacibles.
Puesto sobresaliente en este aumento lo ocupa la cifra de motocicletas que circula por calles y avenidas.
He sido (o fui) motorizado desde muy niño y por fortuna nunca llegué a sufrir ningún accidente de importancia, los raspones y magulladuras propios del que coge monte sentado entre dos ruedas. Accidentes más severos los he tenido andando en bicicleta.
Una vez escuche decir a mi madre recriminándome por mi condición de motorista que, sólo existían dos tipos de motorizado: ¡El que se ha caído y el que se va a caer!
Sabia sentencia aquella, pero no es el vehículo en sí el que coloca en riesgo al individuo que lo conduce, es la imprudencia al manejar y la inconciencia de hacerlo bajo los efectos del alcohol la que coloca en peligro a cientos, miles de vidas, en su mayoría de jóvenes conciudadanos que, tal vez eufóricos por el toque etílico sufren la desgracia personal, familiar y social de morir o quedar lisiado en un hecho vial.
Debería el Ministro de la cartera del Transporte implementar con obligatoriedad el uso de un adminículo hibrido entre alcoholímetro y llave que active un chip dentro del sistema que sólo permita encender el vehículo si el conductor tiene valores permitidos de alcohol en su organismo. Obvio que el sistema puede ser burlado, pero es perfeccionable, añádale al hipotético artilugio un elemento que reconozca la huella dactilar del propietario y el rango de evasión disminuirá considerablemente.
De pequeño soñaba con hacer cosas que beneficiaran a las personas… automóviles con la carrocería de gomaespuma compacta como la de las pelotitas de goma… pero salí medio malo para las matemáticas, y terminé practicando la medicina. Ahora en Venezuela existe un contingente cada vez más grande de personas preparadas Ingenieros, Creadores, Inventores que, pudieran cristalizar estas ideas por el bien de nuestra sociedad…. y eso… ¡también es Socialismo!