viernes, 19 de abril de 2013

Antes de que se abran las cajas

Debido al berriche armado por un hombre inmaduro, caprichoso y malcriado se va a efectuar uno de los actos más estúpidos que haya realizado la democracia venezolana en esta nueva era de cambios revolucionaros, más allá, en los últimos cincuenta años… y si curucuteamos un poco en la historia política universal tal vez más.
El niñito mimado de su casa Henrique Capriles Radonski, mal acostumbrado por sus padres a obtener lo que quisiera por cualquiera de los medios imaginables, ha logrado nuevamente, luego de una pataleta atroz y soez, el que le complazcan su petición de reconteo de votos a la usanza antediluviana del recuento manual.
No sé cuantos millones de bolívares se han gastado ni cuantos miles de horas-hombre se han destinado a construir la moderna plataforma electoral con la que cuenta hoy día el pueblo venezolano; no sé cuantos recursos se han invertido para inculcar confianza en el electorado ni sé cuantas campañas se han gestado para educar al pueblo en la utilización de este recurso; no sé cuantas cuartillas se han empleado escribiendo acerca de las bondades del sistema electoral automatizado y ya perdí la cuenta de a cuanto pingo han traído tanto el gobierno como la oposición venezolana para que luego de varios días de holgura faraónica subsidiada con dinero que pudiera ser destinado a mejores causas termine declarando el fulano de marras que: “¡“Éste” es el mejor sistema electoral del mundo!, ¡El  más seguro!, ¡El mejor blindado!, ¡El más confiable!”
Y sin embargo, ante los deseos de un solo hombre, flaquean las fuerzas, surgen las dudas, renace la desconfianza, reculan las instituciones y se vuelve al arcaico procedimiento de contar papelitos que ya creíamos pertenecía al museo de la infamia comicial cuartorepublicana.
Henrique Capriles Radonski logró a un costo muy elevado que incluye zozobra y desasosiego colectivo, pérdida de bienes materiales y el sacrificio injustificable de vidas humanas, el que le concedieran el contaje del 46% restante de las urnas electorales que no habían sido previamente revisadas, es decir que ya antes más de la mitad de las cajas, o sea el 54% había sido previamente auditada.
Por su grosería ya hubo ocho muertos (1), hubo perdida de bienes comunales, centros asistenciales destruidos, casas incendiadas, manifestantes heridos, hermanos absurdamente enfrentados.
La inconsistencia de los argumentos esgrimidos por Henrique Capriles Radonski para solicitar la apertura de las cajas de votación no es numérica, es mental y no aguanta una sesión de polígrafo como sus declaraciones de fraude respecto a los resultados obtenidos en las mesas del Liceo Bolivariano Antonio José Saldivia, ubicadas en Carache estado Trujillo.
Por eso antes de que se abran las cajas del último proceso electoral, les pido a mis compatriotas ofuscados que abran la página web del CNE y que trate cada uno de ellos en la soledad de su amargura de constatar la veracidad de las acusaciones que lanzó su “líder” Henrique Capriles Radonski.
Antes de tomar nuevamente su cacerola y abrir otra vez el balcón de su apartamento o la ventana de su casa, los insto a recapacitar un momento y a preguntarse: ¿Si la democracia es el gobierno de la mayoría y 50.78% es mayor que 48.95%, entonces que reclamo?
Antes de hacer oídos a los rumores que se esparcen como el polvo sin sostén y con el viento, por qué no preguntarles a su respectivo comandos de campaña o a sus representantes que antes de realizarse el proceso eleccionario se ufanaban de poseer una inmensa maquinaria que llegaba hasta los lugares más recónditos de la geografía venezolana y de contar con testigos en cada una de las mesas: ¿Por qué esos mismos testigos no salen a declarar la veracidad de las acusaciones?
Antes de volver a empuñar los fósforos e incendiar el próximo contenedor de basura pregúntense a ustedes mismos ¿Cómo carajos hizo este gobierno -“que es tan inepto”- para sacar de cada uno de sus respectivos centros electorales a punta de pistola, amenazados, delante de cientos quizás miles de furibundos votantes opositores y de alguno que otro periodista o fablistán tarifado a ciento diecinueve mil quinientos testigos de mesa reportados por Carlos Ocariz director nacional del comando Simón Bolívar un día antes de realizarse el proceso electoral (2)?
Antes de romper el primer precinto y de escuchar el sospechado ¡Ohhh! De desconsuelo: ¿Por qué no atreverse a pedir explicaciones a su “líder” Henrique Capriles Radonski acerca de las supuestas cajas de votación encontradas en Barinas y Barquisimeto? Según declaró Tibisay Lucena el día previo a los comicios 39.018 mesas fueron instaladas y dispuestas por todo el territorio nacional para recibir a 18.043.674 hipotéticos votantes (3). Está claro que de aquellas, 17.948 cajas deberán ser abiertas y recontadas sus papeletas. Si el 54% pudo ser sometido a revisión en menos de medio día, este contingente de urnas deberá serlo en un ratico y así de una buena vez nos quitaremos de encima el chichón del Henriquito.
Antes de colocar la primera barricada, antes de ocasionar el primer accidente, les conmino a preguntarse: ¿Será capaz Henrique Capriles Radonski de asumir -como en 1992 lo hizo Hugo Chávez Frías-, la responsabilidad por los desastres ocasionados por las bandas de furibundos opositores luego de haber sido publicadas (por El Nuevo País) unas fotografías viejas de destrucción de material electoral obsoleto (de las elecciones de 2010) comentando que ese era el destino del empleado en el último proceso?
Antes de abrir las cajas le pido a Henrique Capriles Radonski que abra bien sus ojos y mire con detalle las fotografías con el rostro de los 8 muertos –oficiales, deben ser más- que debe depositar en el cementerio personal de su conciencia, que observe las cajas de venezolanos que no debieron haber muerto por su causa.
Hay una variedad de peces, los cíclidos, que guardan a las crías en sus bocas, cada vez que acecha un peligro, como padres responsables recogen la nube de alevines dejándoles entrar a sus bocazas, Al menos 7.575.704 venezolanos estaríamos altamente interesados en ver como Henrique Capriles Radonski abre sus fauces y recoge sus irresponsables palabras.
Antes de abrir las cajas por qué no pedirle al candidato perdedor Henrique Capriles Radonski que consigne en acto público una declaración de aceptación definitiva de los resultados para que no vaya a salir más adelante con otra barrabasada y nos someta nuevamente al espectáculo tragicómico de otro de sus berrinches.
El “pelito” que trata de ignorar o al menos minimizar Henrique Capriles Radonski sobrepasa el cuarto de millón de personas, 273.056 para ser exactos entre los que se encuentran mi voto y seguramente el de usted que ha tenido la paciencia de llegar hasta este punto de la lectura. Yo quiero que mi voto se respete y por más cacerolas que suenen y por más pataletas que se escuchen la voz de la mayoría del pueblo venezolano tiene que ser respetada.
Antes de que se abran las primeras cajas electorales invito a todos a abrir los ojos y a reflexionar para no terminar abriéndole las puertas y las piernas a quien viene a esquilmarnos.

martes, 16 de abril de 2013

¡El Berrinche de Caprichito!

No me gustan para nada los apodos. El burlarse de la gente por presentar algún desperfecto en su condición física, el menospreciar a los otros por tener  diferentes apetencias o inclinaciones sexuales, el endilgarle un mote a los demás por cargar a cuestas una disminución en las capacidades mentales, el que ataquen despiadadamente al desvalido me molesta sobremanera. Pero como es bien sabido, en política todo vale y el que se mete a político muere crucificado. Tus defectos serán utilizados para minar tus posibilidades y tus errores los resaltarán hasta que te vean el hueso pelado. Por eso el hombre en ciernes de líder, como Zoon Politikon, debe evitar a como dé lugar el dejar al descubierto cualquiera de sus debilidades.

Me quejé con los amigos del tratamiento de “Caprichito” que le estaban dando a Capriles Radonski, porque a pesar de que su conducta a lo largo del tiempo había sido la de un niñito mimado, el restregarle sórdidos episodios de su vida privada o destacar sus malcriadeces y berrinches para opacarlo durante la campaña me sonaba un tanto infantil y exagerado.

Es cierto, en artículos anteriores he realzado un tanto su escases de talentos intelectuales pero eso siempre ha sido público y notorio y al parecer no ha afectado en nada su desempeño en la arena de la política vernácula. Ahora,   también es verídico que el muchacho por si solo, en todos estos años de vida pública, ha demostrado que como buen hijito de papi y mami ha alcanzado todo lo que se ha propuesto menos la presidencia de la república sacando ventaja de apellidos, fortuna, influencias políticas, respaldos económicos, relaciones familiares y apoyos internacionales.

Las veces que ha tenido que convencer a una multitud se estrella contra el fracaso, y sin ir muy lejos en menos de 6 meses ha impuesto el indiscutible record de haber sido el único candidato en todo el universo conocido que ha sido derrotado por dos contendores diferentes en dos elecciones sucesivas en un lapso tan corto de tiempo que cabe con holgura entre diciembre y Semana Santa.

Al apenas conocer los resultados de estos comicios, Henrique Capriles dispuso del escenario que de antemano le habían construido los medios de comunicación y demostrando una ausencia absoluta de gallardía, le dio una patada al tablero y se burló de la Democracia.

Desde los tiempos de Platón y Aristóteles a la Democracia así en mayúsculas, se la ha definido como el gobierno de las mayorías. Y eso fue así hasta ahora, cuando al joven Henrique le tocó morder el polvo.

La frustración y el enojo transformados en arrebato le hicieron convertirse, al inmaduro Capriles Radonski, en un semántico consumado y al igual que sucede con el millonario Bruno Díaz, dejó de ser el apacible ricachón para convertirse no ya en Batman sino en un niñito malcriado que interpreta la palabra democracia como el gobierno por complacencia de los deseos de un muchacho toñeco soez y desconsiderado.

Como ocurre con las aves rapaces que no poseen un verdadero canto, en vez de discurso Capriles en su alocución postderrota vomitó una egagrópila, una bola de desechos indigestos conteniendo todo lo que su organismo no había podido procesar durante esta campaña.

Henrique en su berrinche niega que la mayoría se haya pronunciado puesto que él no salió favorecido y sólo si el dictamen popular lo beneficiara éste joven maravilla lo reconocería.

Al igual que seguramente cuando en su niñez no lo escogían para jugar al beisbol se ofuscaba, enloquecía, tomaba su guante, su pelota y se marchaba, de la misma manera Henrique Capriles Radonski cuando se dirigió al mundo que esperaba sus palabras, llegó abrió la boca y puso la torta aconsejado seguramente por el pertinaz e incorregible perdedor Andrés Velázquez.

Imagino que Capriles Radonski cuando se va a hacer un hemograma para saber el valor de su hematocrito exige que le procesen los cinco litros de sangre que debe circular por su cuerpo y fiel a su filosofía, le pide al CNE un recuento inmediato de todas las papeletas emitidas durante el pasado acto democrático.

Irreversible dijo que era la diferencia entre Maduro y Capriles la presidenta del Consejo Nacional Electoral, organismo que también se encargó de organizar y llevar a cabo los comicios en los cuales “Henrique el Malcriado” (como “Olafo el Amargado”, o como “Carmona el Breve) resultó escogido por un porcentaje similar al de este sufragio gobernador del estado Miranda.

Los mismos rectores, las mismas máquinas de votación, el mismo procedimiento, la misma distribución en herradura, el mismo padrón electoral pero Henrique no reconoce el resultado.


Y al desconocer al árbitro electoral y su proceder, pone en tela de juico su propia legitimidad al frente del gobierno del estado Miranda, pero así es Henrique capricho, berrinche y pataleta hasta que le den el juguete anhelado.

La "Santidad" de El Nacional

Trata con “suprema inocencia” -¡Otra vez!- El Nacional en su editorial de éste 11 de abril, (El atentado y el circo http://www.el-nacional.com/opinion/editorial/atentado-circo_19_171172882.html), de sustituir la realidad, en una fecha en la que al menos por experiencias pasadas -y frustrantes para ellos, durante una coyuntura similar hace 11 años-, deberían tratar de apegarse a las circunstancias actuales o al menos acercarse a la verdad.

Pretender hacer creer que el despliegue protagonizado por nuestro ejército en el marco del Plan República en estos momentos resulta innecesario debido a la madurez política alcanzada por el pueblo venezolano durante estos años de Proceso Revolucionario, es tratar de esconder los desaguisados planificados, ordenados y en algunos casos ejecutados por personas lamentablemente infectadas de odio y desprecio por la gente humilde de nuestra nación.

Si bien es categórico el progreso político que ha adquirido en estos últimos tiempos nuestra población, también es cierto que a lo largo de estos años innumerables y descabellados han sido los intentos orquestados -y afortunadamente frustrados- por lo más conspicuo de la dirigencia cuartorepublicana tratando de recuperar el poder que la mayoría de la ciudadanía les ha negado.

El rescate político del país que ellos ansían y pretenden lograr a como dé lugar, trae aparejado como trasfondo un interés económico. Quieren recuperar la ubre de la vaca sagrada, anhelan abrevar la bituminosa leche producida por PDVSA. Pretenden seguir siendo el condimento insustituible en cualquier guiso imaginado.

Los medios de comunicación tradicional encabezados por El Nacional actual no opinan, ¡juzgan! Tratan por todos los medios a su alcance de generar e imponer matrices de opinión adversas al gobierno y a toda racionalidad.

A mí particularmente no me gustan las armas pero, de ahí a pensar que es innecesaria la actuación del ejército en resguardo del proceso electoral y para generar confianza entre los votantes de un bando o del otro es como exagerado.

Tratar de desprestigiar a nuestras Fuerzas Armadas en este momento aventurando acusaciones de mentirosos: Cada vez que se acerca una elección presidencial los cuerpos de seguridad del Estado inventan un atentado, un magnicidio o un desembarco”…, de cobardes: Ya quisieran los dirigentes rojo rojitos tener la altura, la valentía o la experiencia en combate de los verdaderos enemigos del imperio”, de ineficientes: ¿Qué sería de los cuerpos de seguridad venezolanos si no existieran los paramilitares colombianos?”, de narcotraficantes: Mientras tanto, desde Venezuela despegan decenas de avionetas y zarpan yates rellenos de cocaína, pero no hay que tocarlos porque es un negocio de los jefes”y de cómplices: “De manera que tanto el Gobierno como la Fuerza Armada Bolivariana se hacen cómplices de una maniobra siniestra y perversa”… es sencillamente escupir para arriba.

En unas cuantas líneas vuelcan montañas de excremento sobre la institución armada, esa misma a la que se han cansado de susurrarle al oído tratando de soliviantarla en contra del gobierno constitucionalmente establecido.

Y en esos escasos párrafos también agreden al Poder Electoral con sentencias como esta: “que ellos organicen los comicios y salimos de esas señoras que, al final, todo lo enredan y con su actitud parcializada provocan estallidos de rabia y frustración entre los votantes. Jubilarlas no sería mala idea y solucionamos una parte importante del problema, como es la escasez de credibilidad”

Pero que pensar de quienes se expresan despectivamente de las habilidades de Nicolás Maduro cuando estuvo al frente de la cancillería: “Seis años al frente de la Casa Amarilla no es cualquier cosa. Sin embargo, dejó poca huella intelectual para la diplomacia mundial  y para los diplomáticos de futuras generaciones”“Maduro destruyó como institución la Cancillería que le correspondió conducir”“La diplomacia mundial tiene muy poco que recordar de la gestión de Maduro, a menos que no sea su fidelidad como eco de su jefe y caja de resonancia de la diplomacia cubana”… (“Los antecedentes” 05 de abril de 2013 http://www.el-nacional.com/opinion/editorial/antecedentes_19_166373362.html) pero que idolatran la figura de Margart Tacher funesto personaje que junto con Ronald Reagan marcó su paso por la política económica mundial, castigando al mundo obrero y favorenciendo a los señores del dinero. Adoran a “La Dama de hierro” quien fue un verdadero azote para el bienestar de la humanidad y especialmente para nuestros hermanos los argentinos, quienes durante aquella guerra absurda de Las Malvinas, sufrieron el hundimiento del Belgrano ordenado por esa señora saltándose las elementales reglas que rigen las aguas internacionales. Veneran a Mrs. Tacher quien se llevó para sí el despreciable honor de ser la protectora del criminal y genocida general Augusto Pinochet Ugarte.

Ante la ausencia de credibilidad que tienen en estos momentos los medios de comunicación venezolanos y entre ellos a la cabeza El Nacional, y siguiendo la manera de pensar de sus editorialistas deberíamos ir ideando a quien entregarle ese periódico a ver si levanta cabeza y vuelve por el derrotero de la imparcialidad.

Entre los dueños de los medios de comunicación y la dirigencia de la Mesa de la Unidad hay muchos “Dones” pero no por que posean alguna gracia especial o por qué cuenten con una particular habilidad para hacer algo o por el tino particular con el que afrontan alguna circunstancia, a los “Dones” a los que se hace referencia en el plural que los agrupa es a los Corleone que tratan de asaltar el poder, de atracar a medio mundo, esos “Dones” que colman las arcas de los paraísos fiscales, o como los señala el DRAE “Don bellaco, Don ladrón, Don necio.”


Este domingo tendremos nuevamente la oportunidad de cerrarles el paso, de vetarlos votando, esta es la gran batalla que en el nombre de nosotros mismos estamos obligados a librar.